"No bastan, aunque son necesarias, proclamaciones por la paz. Se nos reclaman, ¡ya!, gestos concretos, salir afuera, acuerpar iniciativas cimentadas en los valores del evangelio, mediante la defensa popular noviolenta, y liderarlas junto con la sociedad civil"
"El grito de "¡Palestina libre! es un grito contra el genocidio, la violación sistemática de los derechos humanos, el exterminio y la ocupación ilegal de los territorios de un pueblo cada vez más al borde de la extinción"
"Invitamos a la comunidad cristiana a unirse activamente a cualesquiera de estas múltiples manifestaciones y actos no violentos. Muchos hilos pequeños pueden tejer sólidas esperanzas y el logro del fin de la violencia"