15 ene 2020
Un concilio que ilumina el futuro
El Concilio Provincial reflexionó y discutió fraternalmente con el deseo de interpretar la voz del Espíritu que pedía a nuestras Iglesias hacer una adecuada recepción de las enseñanzas del Concilio ecuménico Vaticano II
Contemplando sus documentos y resoluciones, uno se da cuenta de su profunda actualidad. Por este motivo, nos encontramos en plena fase de recepción del Concilio Provincial de 1995
Y esta recepción debe ir originando un verdadero «consensus fidelium», que implica esa concordancia en la fe y en las obras de todo el Pueblo santo de Dios
Hoy se nos ofrece la ocasión no de hacer una nueva Iglesia, pero sí renovar a fondo la que ya tenemos y formamos, y nos ha sido confiada