Fue hace diez años, aprovechando el período de sede vacante tras la renuncia de Benedicto XVI, cuando, por fin, desde la Congregación para la Doctrina de la Fe, vencidas las presiones “del grupo español”, en referencia a un puñado de obispos, llegó la resolución definitiva que reconocía que ‘el Jesús’ de José Antonio Pagola no contenía ninguna proposición contraria a la fe
“Sufrí mucho en los más de cinco años que duró todo el proceso, no solo por la tensión de vivir esperando el veredicto de Roma, sino porque algunos sectores muy importantes de la Iglesia me condenaban", ha reconocido Pagola
"Según algunos medios, yo hacía daño a la Iglesia. Me dolía mucho ver sufrir a mi familia y a tantos amigos que me apreciaban mucho. No sabía qué decirles ni cómo explicarles lo que estaba sucediendo”