Al igual que el pasado año, Felipe VI ha delegado en su madre para acudir a la iglesia de Jesús de Medinaceli, situada cerca del Congreso de los Diputados
Tanto a su llegada como a la salida la reina ha recibido aplausos y vítores de los ciudadanos y fieles que esperaban en el exterior de la iglesia
La novedad de este año es que se ha vuelto a permitir el besapiés del Cristo una vez suprimidas las restricciones sanitarias por la pandemia
En la sacristía, la reina emérita también ha saludado al arzobispo de Madrid, cardenal Carlos Osoro, quien acababa de oficiar la misa solemne