El Papa Francisco afirma que es aceptando con gratitud este don de Dios como puede fundarse una nueva convivencia fraternal entre los seres humanos.
El ser humano es imagen del Dios vivo, nada puede anteponerse a su dignidad. Los sistemas y construcciones racionales están para servirlo, no para someterlo como medio para otros fines. Si la economía, la tecnología, la educación, la religión, etc. no están al servicio de todos los seres humanos, ¿para qué están? Se convierten en ídolos y burocracias para delinquir y beneficiar a unos pocos.
En la historia del Pueblo de Dios hay personas tocadas por la Gracia que siguen salvando la dignidad de la humanidad...
El cuerpo se ha mercantilizado, la pornografía, los nuevos mercados farmacológicos que experimentan al mejor estilo Menguele con todo tipo de novedad para hacerla rentable. Grandes fundaciones gestionan ideologías que aceitan este comercio “legitimado” por un renovado maltusianismo
Con su Resurrección, Jesús inaugura también la Dignidad escatológica: llamados a la vida eterna, dignos para siempre, más allá de la muerte. Dignidad hasta el infinito es el proceso de la Redención de Cristo. Su amor repara y genera una dignidad mayor.