Sor Francisca Aizpún, navarra de origen y barbastrense de adopción, cumplió cien años el pasado 4 de noviembre y lo hizo rodeada de sus familias
"No pensaba llegar a este día, pero conforme se iba acercando, vi que podría ser una realidad. Lo he vivido emocionada y dando gracias a Dios; a los niños, a los profesores, al Obispo…"
"Siempre piensas que podrías haber hecho más y mejor, pero cada día lo que he hecho materialmente ha sido con mucha ilusión y, espiritualmente, dando gracias a Dios sin parar, pidiendo su ayuda, con esperanza… La vida mía es sencilla. Son cien años, pero, como dice el salmo, un ayer que pasó"
Hoy, a los cien años cumplidos, confiesa la satisfacción por una vida plena y entregada a los demás. No es para menos: la concurrida celebración de su aniversario constituyó una autentica acción de gracias por su vida y su presencia en Barbastro, que seguro habrá sido siembra sencilla de valores cristianos