Al menos 19 religiosos nicaragüenses, entre ellos el obispo encarcelado Rolando Álvarez y el obispo exiliado Silvio Báez, y otros 14 sacerdotes, han sido declarados "traidores a la patria" y despojados de su nacionalidad
Los principales afectados con esas medidas han sido 83 monjas o hermanas religiosas de diversas congregaciones y 58 sacerdotes, quienes han sido expulsados de Nicaragua o se han visto obligados al exilio
13 propiedades "confiscadas", se han cerrado 4 universidades, 2 institutos, 15 medios de comunicación, 7 congregaciones religiosas y 11 proyectos y obras sociales de la Iglesia católica nicaragüense. Desde 2018 se documentaron 757 hostilidades, precisó
La Iglesia cristiana evangélica también está siendo cruelmente perseguida. El estudio registró 70 ataques, principalmente cierre de ONG cristianas y decomiso de sus bienes, represión contra pastores, y cierre "arbitrario" de medios de comunicación, universidades y proyectos sociales