La Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará en Corea en 2027 será una celebración de importantes y múltiples significados, teniendo en cuenta que, como planteó hoy el cardenal Kevin Farrel, marcará el regreso del evento a suelo asiático tras más de 30 años, luego de Manila 1995, y por otro lado, apuntó el coordinador general del evento, Paul Kyung Sang Lee, se dará en medio de lo que se describe como una "nación dividida"
El impulso evangelizador de la JMJ 2027 par toda la región está de manifiesto, además, en el hecho de que Corea será el país con menor porcentaje de católicos en organizar la celebración, un hecho querido especialmente por el Papa para llevarla a Asia, indicó Farrell
Lee adelantó que habrá planes "para involucrar a gente de otros credos, incluso no creyentes" y ratificó "las ganas" de invitar también a jóvenes de Corea del Norte, más allá de que dependerá de la situación internacional