"El Primero de Mayo de este año, me tocó el honor de presidir la 'Misa Obrera', que fue descrita, con motivos sobrados, como 'histórica'. Se retomaba un 'hilo de nuestra historia' puertorriqueña, tan dormido durante decenio"
"Hace cerca de sesenta años, las misas obreras eran una experiencia bastante común en Puerto Rico. Nos podríamos referir a la Juventud Obrera Católica, la 'JOC' en la que se formó toda una generación de líderes que luego se destacarían en las luchas de los trabajadores en nuestro país"
"Aquellos jóvenes no se limitaron a ver la fe religiosa como algo aislado y distinto de la vida social. Su Cristo era una 'presencia y una urgencia'. No tenían 'miedo' de usar su inteligencia para juzgar las consecuencias de la realidad y mucho menos se acobardaban a la hora de actuar"
"Los jóvenes de hoy tienen derecho a conocer su historia y que 'los hilos de la historia' nos demuestran que la fe puede ser un fundamento, una roca sobre la que edificar un compromiso de lucha por un mundo mejor"