Este jueves, 21 de diciembre, el Santo Padre recibió en audiencia al personal que presta servicio en la Santa Sede y sus familiares, con ocasión de los saludos navideños. A ellos, el Pontífice les deseó el estilo de Dios, que nos es grandioso ni ruidoso, sino que se vive en los gestos sencillos de todos los días, en la pequeñez y el ocultamiento; y los invitó a hacer el bien sin hacer ruido”.
“Les deseo que estén atentos, en sus casas y en sus familias, a las pequeñas cosas de cada día, a los pequeños gestos de gratitud, a la consideración del cuidado. Mirando el pesebre podemos imaginar la preocupación, la ternura de María y José por el Niño que ha nacido”