"Los laicos, en general, valoran positivamente todo el proceso sinodal, porque el Sínodo ha reconocido su dignidad, vocación y misión en la Iglesia, especialmente de las mujeres"
"Es verdad que algunas voces y grupos han expresado sus críticas, malestar y cierta decepción porque se hayan eliminado de la reflexión algunas cuestiones concretas en esta segunda sesión. Yo opino que esas cuestiones ya se debatieron con gran respeto y mucha libertad durante el proceso sinodal y en la primera sesión de la Asamblea Sinodal"
"La mayoría de los padres y madres sinodales pedían que se continúe con la investigación teológica y pastoral sobre el acceso de las mujeres al diaconado. La finalidad de este Sínodo no es un parlamento en el que se discute para ver quién tiene razón, sino
"El Santo Padre no ha excluido a nadie que figuraba en la lista de la primera sesión. Creo que las sustituciones, que son pocas, no tendrán repercusiones significativas en el desarrollo de los trabajos de la Asamblea Sinodal crear unidad y armonía en la diversidad, y reavivar el espíritu misionero de la Iglesia"