9 ene 2022
El arte de ternuriarnos (*)
Aprendí a prepararme un trago rico y hacerme algo para comer, con olores y sabores diferentes. Disfruté de levantarme temprano y mirar con ojos de dulzura el día que amanece, valoré el quedarme en pijama sin hacer nada más que estar
Aprendí a soñar y no hacer caso de los que te juzgan por no pensar la vida según su forma. Aprendí a vivir en comunión con los más pobres, ellos son los que me enseñaron a celebrar la mesa con lo que tenía
Recorrí los caminos de las mujeres del Evangelio, las que acompañaron a Jesús en los momentos de la Pasión, esas mujeres tomaron cuerpo en mi vida, se hicieron hermanas, amigas y compañeras, sus historias se me hicieron cercanas