Creciendo en la fe que la Ruah divina
#MaríaMagdalena2.0
Magdalena, ¿sabes? Valoro y admiro mucho tu perseverancia. Porque sin esta cualidad no hubieras podido contagiar a otras más para iniciar su camino en la Buena Nueva o a las que ya eran seguidoras del Rabboni, motivarlas a continuar.
Me imagino, cuántas veces habrás hablado decidida, mientras temblabas internamente. Y cuántas otras, cansada lloraste a solas, implorando la misericordia y fuerza divina, para saber qué y cómo hacerlo.
Creo que paulatinamente fuiste creciendo en la fe que la Ruah divina te dio para lograr tu propósito, el seguir difundiendo el Reinado de la Madre-Padre (Imma-Abba) del cielo a la manera que te enseñó Jesús.
Pero también poco a poco fuiste percibiendo la fuerza interna que la Ruah te otorgaba, y supiste realmente que la potencia decisiva que emanaba de ti, era la que
Imma-Abba con amor eterno te daba a través de su Espíritu insuflado con la guía del Rabboni.