Hazte socio/a
Última hora
El abuso espiritual y el 'giro católico' de la generación Z

¿Qué nos dice hoy la samaritana?

#8MCuaresma

Reivindicar nuestra capacidad teológica: exigir a las iglesias, seminarios, universidades que nos reconozcan esa capacidad teológica que el Maestro nos compartió.

#traslashuellasdesophía

El evangelio de este tercer domingo de Cuaresma nos presenta a Jesús en una de sus muchas actitudes de ruptura: En un doble desafío a las costumbres vigentes en su entorno inicia una conversación con una mujer en público, cosa que los varones judíos no hacían y además le habla a una samaritana cuando tampoco los habitantes de la región de Judea se trataban con los de Samaria por considerarlos infieles e idólatras.

En su intercambio sobre el agua del pozo que él le pide, declara que si bebemos del agua que él nos da no volveremos a tener sed. Declaración extraña y misteriosa, el Maestro afirma que si lo seguimos y bebemos de su fuente seremos saciados totalmente en todas nuestras demandas. Hoy nos movemos en un mundo árido, desértico, lleno de horrores y violencias… estamos presenciando impotentes una conflagración que aunque no le demos el nombre es mundial y global. Un mundo en el que muchas veces experimentamos un permanente sin sentido y Jesús nos dice que haciendo parte de su grupo no tendremos más sed. Su afirmación es atrevida. Miles de fieles asisten regularmente a iglesias que dicen ir tras de Jesús y, sin embargo, los horrores se instauran en nuestras sociedades. La realidad es que no hemos llegado a esa fuente, no la hemos encontrado.

Un segundo aspecto que quiero destacar es que el Maestro galileo entabla con esta mujer de Samaria un diálogo teológico con lo cual le concede a ella y a sus congéneres una autoridad que las iglesias que se proclaman en su nombre les negaron por siglos y algunas hoy todavía continúan en esa negación. En ese diálogo Jesús desmonta muchos monopolios que subsisten aún: “No se adorará a Dios en un monte o en otro… Se le adorará en Espíritu y en verdad. Si su otra afirmación era exigente, esta es dura y contundente. Adorar a Dios en Espíritu es descubrirlo “aleteando no solo en la superficie de las aguas, sino en TODAS las superficies” … Es decir en la creación, en el mundo, en las personas… y eso exige por parte nuestra una actitud de reverencia ante todos los seres y cosas que nos rodean: reverencia que definitivamente cambia nuestros patrones de sentir, de juzgar y de actuar. Todo esto nos dice Jesús a través de la mujer de Samaria… ¿Seremos capaces de esa metanoia?

Metanoia

Adorar a Dios en Espíritu y en verdad nos lleva en primer lugar a descubrirlo en la vida diaria, en nuestras relaciones, familias, trabajos. Es necesario que saquemos nuestra vista de los templos y paseemos la mirada por los entornos, sean ellos los que sean.

Leemos este evangelio hoy, 8 de marzo. Conmemoración de las mujeres, sus anhelos, sus luchas. Este texto en el que nos habla la samaritana nos llama a varias cosas: Buscar y encontrar “la fuente” de Jesús… su agua viva, para alimentarnos de ella. Reivindicar nuestra capacidad teológica: exigir a las iglesias, seminarios, universidades que nos reconozcan esa capacidad teológica que el Maestro nos compartió. Reconocernos unas a otras ese magisterio. Vivenciar el Espíritu de Dios en la superficie del agua y de la vida y reverenciarlo en todo el orbe. En últimas, sacralizar la vida en lugar de sacralizar espacios aislados y separados del vivir y sentir.

Que esta mujer nos alumbre en el transcurrir de nuestra vida de seguidoras de Jesús.

Carmiña Navia Velasco

Entrando en la tercera semana de Cuaresma del 2026

También te puede interesar

Lo último