TÚ, MAGDALENA
#MaríaMagdalena2.0
El ser femenino era menospreciado en tu cultura, valía para muchos menos que un animal. Las restricciones sociales sólo le permitían tener voz a través de un varón. Pero aún, con todos esos vetos como MUJER, tú, Magdalena alzaste la voz y actuaste como seguidora del Rabboni para luego transformarte en apóstola también.
Jn 19,25. María Magdalena, tu perseverancia y fidelidad aun en el peligro, interpelan nuestro actuar antes situaciones similares.
Mc 15,47. Tu valentía y aplomo en las cosas esenciales nos cuestionan en nuestro quehacer cristiano.
Mc 16,1. Superando tu tristeza, diste paso a las acciones necesarias.
Mc 16,9. Agradecida te presentas, continuando las labores que se requieren como discípula y apóstola del Rabboni.
Jn 20,1. Atrevida, superando tu dolor; valiente, ejerciendo tu seguimiento cristiano.
Jn 20,11-18. Magdalena sensible ante la tribulación, no tienes miedo de mostrarte cómo eres, pero sin perder de vista el propósito vital que tienes. Te muestras MUJER práctica, no dejándote rebasar por tus emociones y sentimientos. Cuestionas al otro, para hacerte cargo tú de lo necesario; más atenta y obediente sabes escuchar y esperar sin dejarte desbordar por los sentimientos, para entonces con razonamiento lógico asumir el mandato que se te confía, sabiendo la vital importancia que conlleva e intuyendo la gran responsabilidad que se te pide por realizar en tu mundo patriarcal y machista.