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Las mujeres y los hombres se liberan en comunión

#lectiodivinafeminista

La transformación no consiste simplemente en cambiar quién ocupa la posición de poder, sino en transformar la propia estructura de dominación.

Lectio Divina Feminista ciclo A 2026 (7)

Para realizar esta #lectiodivinafeminista te invito a buscar tu espacio favorito dejando atrás todas tus tareas. Toma asiento tranquila y prepárate para disfrutar.

Lectio

Mateo 18, 21-35

21.Pedro se acercó entonces y le dijo: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?»

22.Dícele Jesús: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.»

23.«Por eso el Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos.

24.Al empezar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía 10.000 talentos.

25.Como no tenía con qué pagar, ordenó el señor que fuese vendido él su mujer y sus hijos y todo cuanto tenía, y que se le pagase.

26.Entonces el siervo se echó a sus pies, y postrado le decía: "Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré."

27.Movido a compasión el señor de aquel siervo, le dejó en libertad y le perdonó la deuda.

28.Al salir de allí aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros, que le debía cien denarios; le agarró y, ahogándole, le decía: "Paga lo que debes."

29.Su compañero, cayendo a sus pies, le suplicaba: "Ten paciencia conmigo, que ya te pagaré."

30.Pero él no quiso, sino que fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase lo que debía.

31.Al ver sus compañeros lo ocurrido, se entristecieron mucho, y fueron a contar a su señor todo lo sucedido.

32.Su señor entonces le mandó llamar y le dijo: "Siervo malvado, yo te perdoné a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste.

33.¿No debías tú también compadecerte de tu compañero, del mismo modo que yo me compadecí de ti?"

34.Y encolerizado su señor, le entregó a los verdugos hasta que pagase todo lo que le debía.

35.Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a vuestro hermano.»

MEDITATIO

Para comenzar esta meditación, volvamos al texto y detengámonos en algunos elementos fundamentales:

  1. ¿Quiénes son los personajes?
  2. ¿Quiénes ejercen el poder?
  3. ¿Quiénes son las personas afectadas por las decisiones de quienes tienen poder?
  4. ¿Qué estructuras de poder revela el relato?

Aunque la parábola parte de la pregunta de Pedro sobre el perdón, Jesús nos invita a ir más allá y a situarla en nuestra vida cotidiana. La dinámica del relato es sencilla y, al mismo tiempo, profundamente provocadora.

Comencemos por el rey-señor. En un primer momento busca ajustar cuentas con su siervo y actúa desde la lógica de la deuda. Sin embargo, ante la súplica del hombre, rompe esa lógica económica y responde desde la compasión: perdona la deuda y lo deja en libertad.

Pero la parábola cambia radicalmente cuando ese mismo siervo, después de haber sido liberado, reproduce la lógica de la deuda y del dominio con otro compañero.

Profundicemos ahora desde una perspectiva feminista:

  1. ¿Quién es la única figura femenina que aparece explícitamente en el relato y qué voz tiene?
  2. ¿Por qué una mujer y sus hijos deben pagar una deuda que ella no ha contraído?
  3. ¿Qué nos revela el texto sobre las estructuras patriarcales del siglo I?

A partir de estas preguntas podemos encontrar algunas claves de lectura.

1. La mujer aparece como propiedad, no como sujeto

El texto afirma: «Ordenó el señor que fuese vendido él, su mujer y sus hijos y todo cuanto tenía» (Mt 18,25). La deuda ha sido contraída por el siervo, pero las consecuencias recaen sobre toda la familia. La mujer no participa en la decisión económica y, sin embargo, pierde su libertad. Aparece incluida entre aquello que puede ser vendido para saldar una deuda.

Esta imagen nos permite reconocer una realidad que, con diferentes formas, sigue presente hoy: muchas mujeres cargan con las consecuencias de violencias económicas, familiares, sociales o institucionales que ellas no provocaron.

2. La compasión transforma las relaciones de poder

El rey-señor rompe la lógica económica de la deuda. No exige el pago: escucha, se conmueve y perdona. Sin embargo, la parábola introduce una pregunta incómoda: ¿qué hacemos cuando hemos recibido misericordia y, aun así, reproducimos con otras personas las mismas relaciones de dominio de las que hemos sido liberadas?

3. La deuda como mecanismo de dominación

El siervo que ha sido perdonado no actúa desde la libertad recibida. Al encontrarse con otro compañero que le debe una cantidad mucho menor, reproduce la lógica del poder: «Pero él no quiso, sino que fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase lo que debía» (Mt 18,30).

Aquí podemos poner en diálogo la parábola con el pensamiento de Paulo Freire en su libro Pedagogía del oprimido [1] donde analiza cómo las personas sometidas a relaciones de dominación pueden llegar a interiorizar la lógica del opresor y reproducirla cuando alcanzan una posición de poder.

Esta dinámica puede ayudarnos a comprender realidades muy diversas: las relaciones de clase, el colonialismo, el racismo, las migraciones, el sexismo o determinadas dinámicas eclesiales y puede trasladarse a diferentes situaciones contemporáneas mundiales, donde diferentes sectores de grupos que, después de haber experimentado procesos migratorios y haber alcanzado una posición de integración social o ciudadanía, apoyan políticas de restricción migratoria que pueden perjudicar a otros migrantes. Por eso, desde una perspectiva liberadora, la transformación no consiste simplemente en cambiar quién ocupa la posición de poder, sino en transformar la propia estructura de dominación.

ORATIO

Divina Sabiduría, líbranos de una espiritualidad que exija perdón a las víctimas mientras protege o justifica a quienes ejercen la violencia.

Danos un corazón compasivo capaz de romper las cadenas de la deuda, del miedo y del dominio.

Ayúdanos a reconocer aquello que convertimos en «deuda» de las demás personas y a aprender a relacionarnos desde el perdón, la justicia y la dignidad.

Enséñanos a no reproducir las mismas estructuras que nos han herido.

Danos la capacidad de alegrarnos con quienes crecen, avanzan y triunfan, sin convertir su crecimiento en una amenaza para nosotras.

Haznos capaces de construir relaciones donde nadie necesite estar por encima para sentirse valiosa.

Amén.

CONTEMPLATIO

Imaginemos a aquella mujer que iba a ser vendida junto con sus hijas e hijos. Contemplemos su miedo, su incertidumbre y su angustia.

Permanezcamos junto a ella. Escuchemos su silencio.

Preguntémonos qué voz no escuchamos en el relato y qué voces de mujeres siguen siendo silenciadas hoy.

Permanezcamos unos instantes en silencio.

ACTIO

El centro de la parábola deja de ser únicamente el perdón individual y se convierte en una invitación a construir una comunidad donde nadie quede sometido por la deuda, el miedo o el abuso del poder.

Por eso, para pasar a la acción, preguntémonos:

Cerramos nuestra Lectio Divina Feminista con las palabras de Paulo Freire:

«Nadie libera a nadie, nadie se libera solo [a]: los hombres [mujeres] se liberan en comunión».

Canción: “Sólo le pido a Dios” Mercedes Sosa https://www.youtube.com/watch?v=eyR8CP77imA&t=62s

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[1] Freire, Paulo .Pedagogía del oprimido - 2a ed. - México: Siglo XXI Editores, 2005.

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