¿Dónde ponemos el acento estos días?
Estamos en la semana más importante para un cristiano. Nuestras calles se engalanan para procesionar a tantas tallas de cristos y vírgenes realizadas por escultores impresionantes. España tiene procesiones reconocidas internacionalmente a lo largo y ancho de toda nuestra geografía, siendo reclamo para muchos turistas.
El fervor popular se nota a flor de piel, la emoción es indescriptible llegado a llorar ante el paso de una virgen o un cristo, pero ante eso, yo quisiera hoy hacer un paralelismo, porque me da la impresión de que estos días nos quedamos con demasiada facilidad en lo exterior, es decir, en los pasos y cofradías, pero ¿cuántos cristos crucificados hay en la vida, con cuantos nos cruzamos cada día? Hnos nuestros que se han quedado sin trabajo y no pueden salir adelante, otros tienen que dejar sus lugares de origen para venir a una Europa en condiciones inadmisibles y muchas veces, perdiendo la vida por un sueño que pocas veces o ninguna, tiene que ver con la realidad, herma@s que mueren en países donde no tienen ni siquiera agua potable, enfermos, desahuciados etc,etc… ¡ esos son los verdaderos cristos! porque en ellos, es donde vive sufre y muere Cristo. Somos nosotros quienes los crucificamos por el egoísmo de tener más y quitarles lo que es suyo, lo que les pertenece. Seguimos matando a cristo, crucificándolo como hace 2000 años y nos da igual…
Estos días celebramos la VIDA con mayúsculas porque el sufrimiento de tantas formas y maneras, un día se transformarán en VIDA. Por lo tanto, vivamos estos días con devoción, También con alegría, porque no todo se acaba. El sábado Santo no es el final del camino, las tinieblas dan paso a la luz, a la esperanza ¡¡¡a la VIDA!!!
Feliz triduo y feliz Pascua de resurrección.