Hazte socio/a
Última hora:
El futuro de las HAM

Alessandra Smerilli: "No podemos hacer catequesis sobre el cuidado de la creación y al mismo tiempo permanecer indiferentes ante la pobreza energética de las familias"

La secretaria del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral del Vaticano ofreció dos conferencias en Bilbao en el marco del Año de la Empresa Humanista impulsado por la Fundación Arizmendiarrieta Kristau Fundazioa

Alessandra Smerilli, en Bilbao | Bizkeliza

(Bizkeliza).- La Universidad de Deusto y el Instituto Diocesano de Teología y Pastoral (IDTP) acogieron ayer la visita de Alessandra Smerilli, secretaria del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral de la Santa Sede. Fue la primera mujer en ocupar ese cargo en la historia de la Curia romana.

A la mañana, Smerilli, intervino en la sede del Obispado de la Plaza Nueva, con la conferencia «Ecología integral e innovación social». La sesión se celebró con la colaboración del IDTP, la delegación de Caridad y Justicia y la Fundación Arizmendiarrieta.

Por la tarde, ocupó el Salón de Grados de la Universidad de Deusto para disertar sobre «La Economía como Camino hacia el Cuidado, la Justicia y el Bienestar Colectivo».

Una sola crisis, una sola respuesta

En su intervención en el IDTP, Smerilli articuló su reflexión en torno a la Laudato Si´ del papa Francisco. Destacó el concepto de ecología integral como su aportación más original a la Doctrina Social de la Iglesia. «No hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socioambiental», recordó citando la encíclica. Esta perspectiva, insistió, no es un enunciado académico. «La ecología integral nos prohíbe esa disociación cómoda» que permite predicar la justicia social ignorando la degradación ambiental, o cuidar la creación sin atender a la pobreza.

La religiosa puso sobre la mesa una exigencia directa para la comunidad eclesial vasca: «No podemos hacer catequesis sobre el cuidado de la creación y al mismo tiempo permanecer indiferentes ante la pobreza energética de las familias vascas con dificultades para pagar la calefacción». La coherencia entre anuncio y práctica se convirtió en uno de los hilos conductores de su intervención.

El paradigma tecnocrático

Con precisión, Smerilli advirtió contra el riesgo de ofrecer como solución el nuevo paradigma tecnocrático. El papa Francisco, explicó, no rechazaba la tecnología en sí misma, sino su absolutización: la pretensión de que el poder técnico sea la única respuesta válida ante la crisis. «La auténtica innovación desde una perspectiva de ecología integral es innovación en las relaciones humanas, en los modelos económicos, en la organización comunitaria», subrayó.

En este marco, Smerilli propuso tres ejes para la acción comunitaria en el País Vasco —territorio que, señaló expresamente, posee «una rica tradición de cooperativismo, de tejido asociativo y de compromiso social»—. Se refirió a la conversión interna de las estructuras eclesiales, el protagonismo de las comunidades locales y la educación ecológica como catequesis integral.

Primero, mirar ad intra

Respecto al primer eje, Smerilli fue taxativa: «Antes de pedir algo a los demás, tenemos que mirar adentro». La encíclica, recordó, no solo interpela a los Estados o a las grandes corporaciones, sino también a las estructuras eclesiales: parroquias, escuelas católicas, centros asistenciales. Además, calificó los procesos de auditoría energética y de transición a energías renovables que algunas Diócesis han emprendido como «coherencia sacramental entre lo que proclamamos y lo que hacemos», no como activismo.

Como ejemplo, citó la iniciativa del papa León XIV de establecer el Centro Borgo Laudato si’ en las Villas Pontificias de Castel Gandolfo, como modelo vaticano de ecología integral. Señaló que este gesto tiene un valor institucional preciso. Si el propio jefe de Estado del Vaticano destina más del 60 % de su territorio a ese proyecto, «todos tienen que hacer algo».

Innovación social, esperanza teológica

Smerilli reivindicó también el protagonismo de las comunidades locales, en línea con la crítica de la encíclica al centralismo tecnocrático. Las experiencias de economía solidaria, huertos comunitarios en barrios desfavorecidos, cooperativas de consumo ecológico y bancos de tiempo son, a su juicio, encarnaciones del principio de subsidiariedad. Además, subrayó que es una cuestión que Francisco defiende con insistencia en la encíclica.

El cuidado de la creación, concluyó, «no es un tema optativo en el currículum de la fe», sino uno de los rostros más concretos del amor al prójimo en el siglo XXI. Frente al optimismo ingenuo que deposita toda su confianza en la tecnología, defendió una «innovación de la esperanza teológica». Añadió que es una esperanza que sabe que el mundo puede ser diferente porque Dios lo quiere diferente, y que actúa con la urgencia de quien conoce el costo humano de la demora.

Preguntas sobre la encíclica de León XIV

Aunque la conferencia fue leída y en castellano —lengua que Smerilli conoce «desde mi estancia en Getafe» —, la economista salesiana reservó tiempo para el intercambio con el público, en italiano. El salón del IDTP, con numerosa asistencia, acogió preguntas que ahondaron tanto en el balance de la Laudato si´ como en las perspectivas de futuro.

Una de las reflexiones que sobrevoló el diálogo fue la próxima publicación de la primera encíclica del pontífice, que verá la luz el 15 de mayo. La fecha no es casual: fue precisamente un 15 de mayo de 1891 cuando León XIII publicó la Rerum novarum. Se trata de la encíclica fundacional de la Doctrina Social de la Iglesia. Además, el papa Prevost se inspiró en ella para elegir su nombre.

La encíclica vendría a ser una actualización de la Rerum novarum a las coordenadas del siglo XXI. El propio Prevost, al comunicar su nombre a los cardenales del cónclave, había señalado que «estamos en medio de una nueva revolución digital, igual que en la época de León XIII hubo una revolución industrial». Smerilli no dio muchas pistas al respecto, pero la expectativa ante ese documento impregnó el ambiente.

Una agenda apretada y la promesa de volver

La jornada reunió a formadores del IDTP, agentes de pastoral, académicos y responsables de entidades económicas y sociales de Bizkaia. La conexión entre el pensamiento de Smerilli y la tradición cooperativa vasca fue uno de los hilos implícitos de la visita. Para ella, esa tradición no es un precedente histórico, sino la vivencia de que «un modelo económico sostenible no es incompatible con la rentabilidad económica ni la viabilidad empresarial».

A la cita del IDTP también acudieron sus hermanas religiosas de la comunidad de salesianas de Barakaldo. Le trasladaron una invitación a compartir con ellas algunos días en comunidad en una próxima ocasión. Con una agenda muy apretada, esta misma mañana ha regresado al Vaticano con la idea de volver a Bilbao para conocer mejor la ciudad.

También te puede interesar

Lo último