El Papa alerta de los "ladrones" que "librando guerras sangrientas" buscan "arrebatarnos la posibilidad de un futuro de paz y serenidad"
"El pastor tiene un vínculo especial con sus ovejas y, por lo tanto, puede entrar por la puerta del redil; si alguien, en cambio, necesita saltar la cerca, entonces sin duda es un ladrón que quiere robar las ovejas", recalcó Prevost en el Regina Coeli en el que recordó los 40 años de Chernóbil, y pidió un uso de la energía atómica "al servicio de la justicia y de la paz"
Tras ordenar nuevos sacerdotes en San Pedro, el Papa acompañó a miles de fieles, que se agolpaban para escuchar el rezo del Regina Coeli. En su reflexión previa, Léon XIV puso en contraste al pastor con el ladrón, usando las palabras de Jesús. "El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir. Pero yo he venido para que las ovejas tengan Vida, y la tengan en abundancia". "La diferencia es clara, -glosó Prevost-: el pastor tiene un vínculo especial con sus ovejas y, por lo tanto, puede entrar por la puerta del redil; si alguien, en cambio, necesita saltar la cerca, entonces sin duda es un ladrón que quiere robar las ovejas".
Porque Jesús es nuestro amigo, señaló el Papa: "Nos conoce, nos llama por nuestro nombre, nos guía y, como hace un pastor con sus ovejas, viene a buscarnos cuando estamos perdidos y venda nuestras heridas cuando estamos enfermos". No viene "como un ladrón para robarnos la vida y la libertad, sino para guiarnos por el camino correcto". "No viene a secuestrar ni a engañar nuestra conciencia, sino a iluminarla con la luz de su sabiduría. No viene como si fuera a contaminar nuestras alegrías terrenales, sino a abrirlas a una felicidad más plena y duradera", añadió.
En este punto, el Papa animó a los fieles a estar atentos, pues "los 'ladrones' pueden adoptar muchos rostros: son aquellos que, a pesar de las apariencias, coartan nuestra libertad o no respetan nuestra dignidad; son creencias y prejuicios que nos impiden tener una visión clara de los demás y de la vida; son ideas erróneas que pueden llevarnos a tomar decisiones negativas; son estilos de vida superficiales o consumistas que nos vacían interiormente y nos impulsan a vivir siempre fuera de nosotros mismos", sin olvidar a aquellos que "saqueando los recursos de la tierra, librando guerras sangrientas o alimentando el mal en cualquiera de sus formas, no hacen más que arrebatarnos a todos la posibilidad de un futuro de paz y serenidad".
"Podemos preguntarnos: ¿quién queremos que guíe nuestras vidas? ¿Quiénes son los “ladrones” que han intentado entrar en nuestro interior? ¿Lo han logrado, o hemos podido rechazarlos? Hoy el Evangelio nos invita a confiar en el Señor: Él no viene a robarnos nada; al contrario, es el Buen Pastor, que multiplica la vida y nos la ofrece en abundancia, finalizó, antes de los tradicionales saludos.
En los mismos, el Papa recordó el 40 aniversario del "trágico accidente de Chernóbil",con una "advertencia para el uso de la tecnología". "Deseo que a todos los niveles decisionales prevalga la responsabilidad, para que todo uso de energía atómica sea al servicio de la vida y de la paz".