Los 'rebeldes' del IVE defienden la "presunción de inocencia" de Carlos Buela, condenado en firme por la justicia canónica, y piden deslindar su caso del carisma del movimiento
En una carta, responden al comunicado de condena hecho público por la Santa Sede, y llegan a asegurar que Francisco "manifestó explícitamente su voluntad de que, con la muerte del Fundador [con mayúsculas en el original], el caso fuese cerrado y archivado y no se hablase más del tema". RD sufre un envío masivo de spam sobre el IVE
“No reconocemos que pueda establecerse una relación entre la eventual culpabilidad personal del Fundador en determinados hechos y la autenticidad del carisma del Instituto”. Los autodenominados ‘Superiores mayores del Instituto del Verbo Encarnado’ han respondido a la nota firmada por la prefecta del dicasterio para la Vida Consagrada, Simona Brambilla, y los dos comisarios pontificios (monseñor Satué y la hermana Echarte), adelantada por RD, en la que daban cuenta de la condena canónica por violencia sexual contra el fundador del IVE, Carlos Buela.
En un comunicado, al que ha tenido acceso RD, los ‘rebeldes’ del IVE defienden el legador de Buela (al que denominan ‘Fundador’, con mayúscula, en todas las referencias) y ponen en cuestión las dos sentencias, una de ellas firmes, del proceso canónico contra el sacerdote argentino, ya fallecido. Al tiempo, tratan de ‘salvar’ el carisma del instituto, puesto ahora en cuestión. “Corresponde distinguir entre la persona del Fundador, sus posibles faltas personales y el carisma fundacional propio, que la Iglesia ha ya discernido, aprobado y recibido como un don para toda la Iglesia”, escriben.
“Corresponde distinguir entre la persona del Fundador, sus posibles faltas personales y el carisma fundacional propio, que la Iglesia ha ya discernido, aprobado y recibido como un don para toda la Iglesia"
Más aún: en un momento de la carta, ponen en boca del fallecido papa Francisco que “manifestó explícitamente su voluntad de que, con la muerte del Fundador, el caso fuese cerrado y archivado y no se hablase más del tema". Algo difícil de casar con el hecho de que fuera Bergoglio quien nombrase a Satué y Echarte comisarios plenipotenciario del IVE.
En la carta, los firmantes reprueban “sin ninguna ambigüedad toda forma de abuso —sexual, de conciencia o cualquier otro—, manipulación, violencia, acoso o conducta sexual desordenada, especialmente cuando se realiza por quienes son constituidos en autoridad y contra personas confiadas a su cuidado o que se encuentran en una situación de especial vulnerabilidad”.
“Repudiamos todo desorden sexual y toda conducta que atente contra la dignidad e integridad de la persona, y estamos plenamente dispuestos a colaborar con la Iglesia frente a cualquier conducta que verdaderamente constituya un abuso, siempre conforme a la verdad, a la justicia, al derecho y a los procedimientos establecidos por la Iglesia. Y lo mismo afirmamos respecto a la atención y cuidado de las víctimas de abusos”, sostiene el escrito que, sin embargo, aclara que “no emitimos un juicio sobre la culpabilidad o inocencia del Fundador”.
“No conocemos las acusaciones formuladas contra el Fundador en su integridad ni en todos sus detalles, ni hemos sido ni somos jueces de los hechos que se le atribuyeron”, sostienen los autodenominados ‘Superiores mayores del Instituto del Verbo Encarnado’. Por ello, añaden, “no afirmamos la culpabilidad del P. Carlos Buela respecto de los hechos por los cuales fue acusado, pero tampoco pretendemos declarar su inocencia”.
Eso sí: “Afirmamos que el proceso judicial penal no pudo llegar a su conclusión y permanece jurídicamente la presunción de inocencia”, puesto que, según su opinión, “el proceso penal no concluyó a causa del fallecimiento del acusado, no corresponde al Instituto formular un juicio de culpabilidad sobre el Fundador ni considerar jurídicamente concluido un proceso que no llegó a su término”. Por ello, “rechazamos que pueda presentarse al Fundador como jurídicamente condenado en virtud de un proceso que no concluyó”.
Del mismo modo, recuerdan que “no es lícito dar ahora pública noticia de una sentencia que no ha pasado in iudicato, precisamente porque, mientras la sentencia no sea firme, permanece la presunción de inocencia”. En este caso, sostienen los antiguos líderes del IVE, “ni siquiera se notificó un dispositivo al imputado. Consta, en cambio, que el procedimiento fue archivado por el juez mediante decreto, sin que se notificara un dispositivo y sin que llegara a redactarse la sentencia”.
“Por tanto, consideramos ilegítimo comunicar a los miembros de ambos Institutos la culpabilidad del Fundador como un hecho jurídicamente establecido, e igualmente ilegítimo consideramos presentar como concluidos o definitivos los resultados de un proceso penal que no llegó a su término”, concluye la nota, que hace referencia a una carta de Bergoglio del 16 de agosto de 2023 a un miembro del Instituto “diciendo que «estaban muy preocupados por conocer la “sentencia” definitiva… pero no hubo sentencia. Cosas de clericalismo»” y, añaden, sin cita alguna, que “el mismo Pontífice manifestó explícitamente su voluntad de que, con la muerte del Fundador, el caso fuese cerrado y archivado y no se hablase más del tema”.
Finalmente, los firmantes insisten en que “reconocemos y aceptamos las disposiciones que la Santa Sede legítimamente adopte respecto del Fundador, de su memoria y de las consecuencias que de ello se deriven para la vida del Instituto, así como las obligaciones concretas que nos sean legítimamente impuestas, aun cuando personalmente no compartamos determinados juicios o valoraciones que puedan acompañarlas”, y se muestran “dispuestos a cumplirlas en cuanto ello sea compatible con las obligaciones y los límites propios de la virtud y del voto de obediencia”.
Salvar el carisma
Tras admitir que no reconocen a Buela como santo, manifiestan querer “defender, promover y vivir el carisma recibido a través del Fundador”, al tiempo que solicitan que “cualquier juicio sobre la realidad actual del Instituto o sobre la fidelidad con que está viviendo el propio carisma debe realizarse separadamente, con criterios propios y mediante un examen objetivo de sus frutos, de su vida y de su misión en la Iglesia”.
La nota se conoce después de una serie de informaciones publicadas por esta web, que en las últimas horas ha recibido una cascada de correos electrónicos en defensa del IVE, con envíos masivos de vídeos y reflexiones del fundador (nosotros lo pondremos en minúscula) y de sus seguidores.