Doce años después (y antes de la visita del Papa), el Valle de los Caídos vuelve a tener abad
La elección de Alfredo Maroto, OSB, quien ya sustituyó hace un año a Santiago Cantera como prior, supone una apuesta por un final dialogado para la polémica sobre la resignificación de Cuelgamuros, que permita mantener "su vocación de custodios" de la basílica y la abadía antes de la llegada del Papa a España
Nuevo y decisivo movimiento para el futuro del complejo de Cuelgamuros. Este miércoles, la Abadía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos ha informado de la elección del nuevo abad. Se trata del primero desde que en 2014 Anselmo Álvarez dimitiera del cargo por cuestiones de edad (hoy, a sus 94 años, sigue residiendo en la abadía). Porque Santiago Cantera, hasta hace un año responsable de la comunidad, nunca fue elegido abad, sino que se quedó en prior administrador. El nuevo abad benedictino es Alfredo Maroto, quien ya había sustituido como prior a Cantera.
El nombramiento de abad supone un movimiento decisivo para el futuro del Valle, que a buen seguro supondrá una apuesta por un final dialogado entre el Gobierno, la Santa Sede y la Abadía para la ya acordada resignificación de Cuelgamuros, que en la actualidad está pendiente de un recurso presentado por los propios monjes y que, según fuentes consultadas, se intenta que sea retirado antes de la llegada del Papa a España.
En una nota enviada a los medios, la Abadía comunica "con profunda alegría" la elección del nuevo abal, en una ceremonia presidida por Geoffroy Kemlin, abad de Solesmes, a la sazón 'superior' de la rama a la que pertenecen los benedictinos "La comunidad monástica celebra esta elección con honda gratitud a Dios y con renovada esperanza, como expresión de la unidad, estabilidad y solidez espiritual de una comunidad religiosa que continúa desarrollando su vida de oración, trabajo y fidelidad a la tradición benedictina en un contexto marcado por el paulatino crecimiento de la comunidad gracias a la llegada de nuevas vocaciones a la vida monástica", se lee en el comunicado.
La elección, además, supone "un motivo de especial consuelo y confianza para los monjes de la Abadía, llamados a perseverar en su vocación de custodios de la Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, de su Abadía, Hospedería y Escolanía, así como del conjunto de la vida litúrgica, espiritual y monástica que se desarrolla diariamente, en plena comunión con la Iglesia y al servicio espiritual de los fieles". Un párrafo especialmente clave, pues los monjes admiten su deseo de mantenerse como "custodios" de la abadía y la basílica, sin entrar en otras cuestiones, que atañen a Patrimonio. En todo caso, se esperan noticias en las próximas semanas.