Canarias, "frontera que se convierte en puente": El Delegado de Cáritas Tenerife, tras la visita del Papa
(Agencia Fides).- La visita del papa León XIV a las Islas Canarias ha dejado una profunda huella en la Iglesia local y ha reforzado el papel del archipiélago como espacio de acogida y encuentro entre continentes. Así lo destaca Juan Pedro Rivero González, delegado diocesano de Cáritas Tenerife, en una reflexión compartida con la Agencia Fides al término del viaje apostólico del Pontífice a España.
Más allá de su dimensión pastoral, la presencia de León XIV en Canarias ha tenido, según Rivero González, un significado que trasciende el ámbito local. “Para quienes vivimos en estas islas, acostumbradas a mirar simultáneamente hacia Europa, África y América, sus palabras han resonado como una confirmación de una vocación que forma parte de nuestra propia identidad: ser tierra de acogida, encuentro y tránsito”, afirma Rivero González.
El delegado diocesano subraya que la presencia del Papa en las islas ha puesto el foco sobre la realidad migratoria que vive el archipiélago, una de las principales puertas de entrada a Europa para miles de personas procedentes de África. Según señala, “el Santo Padre no vino únicamente a contemplar una realidad social compleja. Quiso situarse allí donde la dignidad humana es puesta a prueba”.
Refiriéndose a los encuentros mantenidos por León XIV con migrantes en Gran Canaria y Tenerife, Rivero González destaca que “sus palabras sobre quienes arriesgan la vida atravesando el Atlántico en busca de un futuro mejor, han recordado a toda la Iglesia que detrás de cada cifra existe un rostro, una historia y una esperanza”. En este contexto, añade que “cuando afirmó que quería inclinarse ante la dignidad de los migrantes, devolvió al centro del debate una verdad esencial del Evangelio: la persona humana vale más que cualquier frontera, interés o cálculo político”.
“Sin embargo -continua en su reflexión-, el mensaje del Papa no se limitó a una llamada a la solidaridad. También fue una invitación a la conversión pastoral. Canarias ha podido experimentar durante estos días que la misión comienza escuchando. Escuchando el sufrimiento, las preguntas, los miedos y las aspiraciones de quienes llegan a nuestras costas. Una Iglesia que escucha es una Iglesia que puede anunciar con credibilidad la esperanza cristiana”, añade el delegado de Cáritas.
Asimismo, considera que una de las enseñanzas más profundas que la visita del Papa es “la de comprender que las periferias no son únicamente lugares geográficos. Son espacios humanos donde alguien espera ser reconocido, acompañado y amado. Por eso, las islas, situadas en el extremo occidental de Europa, se han convertido durante unos días en un símbolo de la misión universal de la Iglesia. Desde esta frontera Atlántica, León XIV nos ha recordado que el Evangelio siempre empuja hacia el encuentro y que ninguna comunidad cristiana puede encerrarse en sí misma”.
Al concluir su viaje en Tenerife, recuerda Rivero González, el Papa ha invitado a todos a “alzar la mirada”, una expresión que, en su opinión, resume el significado de estos días para la Iglesia canaria. “Mirar más allá de nuestros problemas inmediatos, más allá de nuestras seguridades y también más allá de nuestras fronteras. Mirar al hermano, mirar el mundo con esperanza y mirar a Cristo, que sigue saliendo a nuestro encuentro en los más vulnerables. Para la Iglesia en Canarias, esa será probablemente la herencia más duradera de estos días inolvidables”.