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TODO el viaje del Papa a España, #primeroRD

Voy a cantar delante del Papa en el Bernabéu

En solo tres días se puesto en pie un coro de mil personas que va a acompañar el encuentro de León XIV con las Iglesias de Madrid, Alcalá y Getafe el lunes por la tarde. Mil cantantes de procedencias diversas que son metáfora de que en la Iglesia caben todos. Están dirigidos por Toño Casado, junto a 80 músicos y cien bailarines. Uno de los momentos más emocionantes de la visita apostólica

Ensayo del Coro Familiar Iglesia Madrid en el Bernabéu | Coro Bernabéu

Viernes 5 de junio, 14:30 h, Alto de Extremadura (Madrid). Alto de Extremadura es una zona de Madrid al oeste de la circunvalación M-30, y es también la estación de metro más cercana al Pabellón de Convenciones de la Casa de Campo, donde unas mil personas están citadas a las 15 h para comenzar los ensayos.

El andén está en obras, como la mitad de las paradas de la línea 6, inmersa en una larga actuación pretende lograr más velocidad, más capacidad y más seguridad para los usuarios. Sea como sea, hay que salir del vagón con cuidado y uno de los tramos de escaleras no funciona. Quien conoce la línea 6 sabe que esa subida, en cualquier estación, se siente como desde el abismo más profundo del subsuelo de la capital.

Algunos han llegado en autobús urbano o en coche. La superficie también está afectada por el soterramiento de la A-5, una de las intervenciones más ambiciosas y complejas de la ciudad actualmente. Transitando el pequeño laberinto que son hoy sus calles, es fácil pensar que “menos mal que el Papa no va a venir por aquí”.

Junto al Pabellón de Convenciones hay formadas dos filas al estilo madrileño: disciplinadas y pacientes. Unos 300 niños a la izquierda de la fachada y unos 700 adultos a la derecha, sonrientes y expectantes bajo al sol, consultando sus teléfonos algunos, charlando entre ellos la mayoría. A simple vista parece la cola de un casting para un talent show televisivo. Nada más lejos; las mil personas ya han sido seleccionadas para participar en uno de los eventos más vibrantes de la agenda oficial de la visita de León XIV a España: el encuentro con la Provincia Eclesiástica el lunes 8 de junio en el Bernabéu, donde habrá unas 70.000 personas de las Iglesias de Madrid, Alcalá y Getafe.

El mensaje lo lanzó la Archidiócesis de Madrid a principios de mayo y rebotó enseguida por diferentes grupos. “Nosotras lo vimos –cuenta Alicia mientras espera– y a todas nos gustó la idea, pero al final solo he podido yo”. “Yo he venido con mi marido –explica Carolina–. Cantamos los dos en la parroquia, pero los demás lo tenían complicado, con los trabajos y el resto de obligaciones. He tenido que tirar de familiares para que se ocupen un poco de los niños estos días”.

En el llamado Coro Familiar Iglesia Madrid –o Coro Bernabéu, en su denominación más coloquial– hay personas de todas las edades, desde niños de segundo y tercero de Primaria con el coro del colegio o con sus padres, hasta jubilados, hombres y mujeres (sobre todo mujeres), de Madrid, de diferentes zonas de España que han venido a propósito y de nacionalidades como Colombia, México, Venezuela, Ecuador, El Salvador, Ucrania, Filipinas, Francia y hasta un australiano.

Primer encuentro del Coro en la Casa de Campo | Coro Bernabéu

Todos participan o han participado de forma activa en agrupaciones musicales, corales clásicas o grupos parroquiales, hay solistas, compositores… Se nota enseguida, y además es necesario. Hoy es el primer día, y aunque quedan muchas horas por delante, el ritmo va a ser muy rápido. Esta no es una cita para principiantes.

"Todo el mundo tiene que poner lo suyo para que salga bien"

Viernes 5 de junio, 16:00 h, Pabellón Convenciones de la Casa de Campo. Mientras los últimos en acceder a la nave buscan una silla libre, Toño Casado, director de esta feliz locura, da indicaciones a los técnicos de sonido, que pinchan el himno oficial de la visita, Alza la mirada, y como si se hubiera prendido una mecha en la sala, mil individuos que nunca han cantado juntos empiezan a entonar, recorren estrofas y estribillos y culminan la inesperada interpretación con un aplauso entusiasta. Es, seguramente, la mejor manera de romper el hielo.

Toño, el curartista que creó 33, Sueños, Viacrucis y otros musicales inolvidables, es sacerdote y uno de los músicos católicos contemporáneos más destacados en lengua española. Entre otras responsabilidades, fue director musical de la visita de Juan Pablo II a España en 2003 y del encuentro con los jóvenes en Cuatro Vientos, autor del himno español –Hoy ya soy feliz– de la JMJ de Cracovia 2016, con Benedicto XVI, y mantuvo varios encuentros personales con Francisco, así que sabe bien lo que es cantar delante de un papa. A León XIV no le conoce todavía, aunque sí dirigió el coro en el Vaticano durante el Encuentro de Jóvenes Españoles, el pasado 1 de agosto, con motivo del Jubileo de los Jóvenes 2025.

“Llevo unos meses organizando esto y estoy ilusionado, a la par que cansado –confiesa a Religión Digital–, pero muy contento por la respuesta y por la gente que ha venido. Creo que es muy bonito”. Preguntado por la diversidad de procedencias y circunstancias de los participantes, asegura: “La Iglesia es así, es un lugar en el que caben todos. Aquí no se ha preguntado nada, simplemente se han sumado a cantar, pero no sabemos de dónde es cada uno ni a qué se dedica. Solo, que han venido a compartir, y la metáfora es muy bonita: la Iglesia es una casa para todos”.

Toño Casado, director del Coro Familiar Iglesia Madrid: "Aquí no se ha preguntado nada, simplemente se han sumado a cantar, y la metáfora es muy bonita: la Iglesia es una casa para todos"

Enérgico, divertido, inspirador y muy hábil, se gana a los coristas en el primer minuto. Los participantes recibieron el repertorio hace dos semanas, así que la mayoría lo traen aprendido; hoy se trata de poner en común y resolver las dudas. “Un coro es un grupo de personas que canta con su voz y con su corazón –anima Toño desde el atril–. Lo que vamos a vivir es una experiencia preciosa a nivel personal, algo que Dios te regala y que contarás toda la vida, y que exige bastante esfuerzo. Todo el mundo tiene que poner cada uno lo suyo para que salga bien”.

Toño está rodeado de sus colaboradores habituales, incluido Julio Awad, uno de los mejores directores musicales en España, reconocido y premiado por producciones de teatro y teatro musical como Sonrisas y lágrimas, Evita, El fantasma de la ópera, Priscilla, reina del desierto o 33 El musical.

Atiende a Religión Digital en uno de los descansos: “Es algo grandioso estar aquí. Yo soy católico y esto es un movimiento muy grande de fe. Viene Su Santidad a visitar el país y es una emoción muy grande, y poder contribuir y haber sido elegido para estar aquí, compartiendo, es, para mí, un honor inolvidable”. Sobre la dimensión profesional del evento, considera: “Cada cosa que hagas en tu vida es un reto, cada día para mí es un reto, y estar aquí, delante de tanta gente, con tanta responsabilidad por supuesto que lo es”.

Toño Casado dirige este coro de mil participantes | M. Gómez

Hay muchos cantantes amateur, pero también varios veteranos, como Maite López, Nico Montero, Luis Alfredo o Migueli, “el cantautor cristiano más gamberro”, como dice de sí mismo, y a quien le sobra experiencia cantando para pontífices. Desborda abrazos, pasión y generosidad cuando le cuenta a Religión Digital que actuó ante Juan Pablo II “bastantes veces”, ante Benedicto XIV y ante Francisco, “que fue precioso cuando fui a Río de Janeiro, a la JMJ de Brasil, y luego estuve más veces con él, incluso una vez le cantó mi hija y él fue muy cariñoso. Me encanta venir ahora y estrenarme con León”, se ríe.

Migueli está especialmente contento porque le han pedido que participe en el acto del sábado por la tarde en el CEDIA 24 Horas de Cáritas. También estará en el Bernabéu, “y muy feliz también. El ambiente es maravilloso. Aunque cantamos cosas de las de siempre, suena precioso, porque la gente está con muchas ganas e ilusión. Y es toda una experiencia de celebración, porque viene el Papa, nos encontramos, nos reencontramos… Creo que nos da mucha vida y nos une mucho. La música siempre lo multiplica todo, y es lo que más falta hace en el mundo”.

Migueli: "El ambiente es maravilloso. Aunque cantamos cosas de las de siempre, suena precioso, porque la gente está con muchas ganas e ilusión. La música siempre lo multiplica todo, y es lo que más falta hace en el mundo”.

Como el vaivén de los coristas mientras ensayan, también la selección de temas para el Bernabéu oscila entre los clásicos y los nuevos. Los que todos conocen, como Iglesia peregrina de Dios o Santa María del Camino; los que hay que repetir varias veces porque son muy recientes, como Ungidos, himno de Convivium –asamblea de sacerdotes de Madrid celebrada hace unos meses–, o Petrus, compuesta antes del cónclave de 2025; y los que se han convertido en leyendas contemporáneas, como Enciéndeme, de Hakuna. Pasando por temas de la cultura popular, como Madrid, el Himno a la Alegría o Color esperanza.

Porque el del Bernabéu no es un encuentro litúrgico, sino festivo. El Coro celebrará mañana su propia “gala”.

Una gala improvisada y muy disfrutada

Sábado 6 de junio, 15 h, Pabellón de Convenciones de la Casa de Campo. Hoy se vive una suerte de “italiana”; así es como se llama, en el teatro musical, a la primera sesión donde el elenco y la orquesta se encuentran para ensayar juntos. Porque en el Bernabéu habrá mil voces, pero además hay 80 músicos y cien bailarines.

La Orquesta Sinfónica Carlos Cruz-Diez nació en Madrid en 2019 como un espacio para músicos venezolanos migrados, si bien hoy se define como una orquesta iberoamericana. Su director, Manuel Jurado, expresa a RD que preparar este concierto ha sido todo un desafío, “porque no hemos tenido casi tiempo. Ensayamos el sábado pasado por primera vez ¡y hoy es el segundo! Pero es muy emocionante, máxime cuando vamos a tocar para un Santo Padre americano, estadounidense y peruano. Siempre fue mi sueño y tenemos muchas ganas”.

Orquesta Sinfónica Carlos Cruz-Diez, formada por migrantes iberoamericanos | M. Gómez

Quien está muy emocionado es Ismael Olivas, coreógrafo que ya actuó en el Jubileo de los Jóvenes. “Allí fuimos poquitos bailarines, pero Toño me llamó y me dijo: ¿Te atreves con cien y delante del Papa? Y yo dije: ¡Claro que sí! Tengo plena confianza en Dios, Él nos ha entregado el don de la danza, así que por qué no evangelizar y acercanos a Dios de esta manera”, cuenta a Religión Digital. También asegura que “era un sueño desde pequeño, no solo bailar, sino coreografiar a tanta gente, que es algo que me llena el corazón, y solo puedo dar gracias. Alcemos todos juntos la mirada, cantando, bailando, llenos de arte y creatividad, en la Iglesia hay hueco para todos y los artistas tenemos que aprovechar lo que más amamos y hacerlo para Dios”.

Ismael Olivas, coreógrafo: "Alcemos todos juntos la mirada, cantando, bailando, llenos de arte y creatividad, en la Iglesia hay hueco para todos y los artistas tenemos que aprovechar lo que más amamos y hacerlo para Dios”.

A Ismael se le escapan las lágrimas al terminar uno de los bailes, y a muchos coristas también al verle. Hoy es un día de emociones fuertes; se aprecia en los fervientes aplausos después de cada tema, en los pechos conteniendo el aire ante la percusión de la orquesta, en la cara de Toño cuando dirige a Diana.

Porque si a la tarde le faltaba algo, llegan los tres artistas de primer nivel anunciados en los carteles: Diana Navarro, Daniel Diges y David Bustamante, que no pueden ser más diferentes, y sin embargo se diría que llevan meses cantando juntos. Para los tres será la primera vez delante de un papa. Los tres hablan de la “emoción”, “honor” y “regalo” que es participar en algo así. “Esto va a quedar tatuado en mi corazón y en mi alma”, garantiza David, y arranca la enésima ovación.

Móviles en alto –es imposible contenerse–, el coro les acompaña en una versión del himno espectacular que hace sentir a los presentes en un concierto único. El conjunto suena con una enorme profesionalidad. Pero no hay tiempo para más. Hoy el ensayo termina pronto porque todos quieren llegar a la vigilia, al menos a seguirla por televisión. Una pregunta recorre todo el espacio: mañana en el Bernabéu, ¿a qué hora y en qué puerta?

Una emoción compartida y muchas ganas de seguir

Domingo 7 de junio, 14 h. Puerta Sur del Bernabéu. La visita papal ha alterado el uso habitual del transporte público en Madrid, pero lo cierto es que la estación de metro Santiago Bernabéu está cerrada todo 2026 debido a una profunda remodelación que se está llevando a cabo. Y venga obras. Así que muchos optan por bajar en la parada anterior, en Nuevos Ministerios, y recorrer a pie el escaso kilómetro hasta el recinto. El paseo sirve para apreciar el Paseo de la Castellana vacío y tranquilo, el mismo lugar donde anoche se aglutinaron al menos medio millón de personas para participar en la vigilia en la Plaza de Lima, y recordar las palabras de León XIV: “Ante el vacío de la indiferencia y del conformismo, ante la violencia de la guerra y de la mentira, sed vosotros mismos chispa de una humanidad nueva”.

Hoy la tarde va a ser muy densa. No lo adivinan todavía los cientos de personas que ya se esperan junto en la Puerta Sur del Bernabéu. Como muchos ya se conocen –venían juntos o se han hecho amigos en encuentro–, los corrillos se forman enseguida. Hay repasos improvisados, unos se ayudan a otros a chequear las melodías, otros aprovechan para memorizar alguna letra que les está costando… Varios han sido voluntarios durante la misa en Cibeles de esta mañana, y otros no dudan en acercarles un café de un bar cercano.

Hay una generosidad visible entre los coristas. Mercedes, que canta en una parroquia cercana, aunque ha venido sola, dice que se debe a la anandamida, un neutransmisor asociado con sentimientos de bienestar y felicidad y que se genera cuando se crea un vínculo real con otra persona. “Aquí todos venimos con un denominador común. Tenemos algo y lo ponemos al servicio de los demás, eso nos conecta, y por eso hay tan buen rollo”, asevera.

Que el estado de ánimo de este coro no es fácil de derribar se va a demostrar esta tarde.

Cola de espera para el ensayo general en el estadio | M. Gómez

Domingo 7 de junio, 18 h. Estadio Santiago Bernabéu. Con más de media hora de retraso sobre el horario previsto comienza el ensayo general. El inmenso escenario que se ha montado para este evento es sobrecogedor, con la orquesta en un extremo, los solistas en otro, y en el medio los mil cantantes. En el medio, y detrás de una pared que será la trasera del set donde estará León XIV y donde se irán sucediendo diferentes testimonios e intervenciones. Varios lamentan que “no vamos a poder ver al Papa”, pero en seguida resitúan la narrativa: “Eso sí, él nos escucha seguro”.

Antes de comenzar, se acerca al micrófono Juan Carlos Merino, vicario del Clero de la Archidiócesis y uno de los organizadores de este macro-encuentro con el Papa: "Agradezco el esfuerzo por aunar vuestras voces y por todo lo que hacemos –apunta–. Este es un encuentro profundamente ilusionante, es la comunidad cristiana que camina en Madrid en familia ante el Santo Padre. Cada uno de los que estamos aquí somos necesarios para visibilizar lo que es la Iglesia".

Siguen más de cuatro horas de pruebas, marcas, indicaciones y repeticiones. Es muy difícil coordinar a tantos equipos técnicos para que todo se vea y se escuche de forma óptima. Y aunque por momentos una cierta sensación de desamparo recorre el fondo sur donde están sentados, los mil coristas, hombres, mujeres y niños, siguen interpretando con entusiasmo. Porque cada tema reconecta con alguno de los bonitos recuerdos vividos los días anteriores.

En el último Ven a la fiesta, es innegable que muchas neuronas se han empezado a desconectar, pero se admite entre risas y con una gran admiración por la banda y por los bailarines, que siguen dándolo todo. Con la bendición de Toño, al que aún le queda un rato más en el recinto, finalmente los coristas se marchan. Un grupo habla sobre qué calzado será mejor para mañana. Va a ser otro día largo. Pero muy feliz, desean, y se apenan a la vez, porque será el último.

Acompañar un evento que va a ser mucho más que musical

Lunes 8 de junio, 12 h. Como si la vida de la periodista le interesara a alguien, quien esto escribe lleva días durmiendo muy poco, en parte por el trabajo, en parte por un insomnio crónico arrastrado desde hace tiempo y en parte por los nervios, porque hoy, por fin, ha llegado el día de cantar en el Bernabéu ante León XIV. Una más entre las mil voces del Coro Familiar Iglesia Madrid, con una muy humilde pero muy ilusionada trayectoria como intérprete y compositora en varios coros parroquiales, corales, grupos musicales y un breve pero intenso período como cantautora. Alguien que hoy tiene claro que viene a disfrutar de acompañar un evento que va a ser mucho más que musical.

La autora de este reportaje en el Coro del Bernabéu | M. Gómez

No me atrevo a prometer que cantaré delante del Papa, porque durante estos días no he sido capaz de terminar casi ninguna canción sin llorar. Es grande el batiburrillo de sensaciones, compartidas con muchas personas de este coro. Sentirse una privilegiada por vivir una experiencia tan incomparable, y a la vez alguien que pone sus dones, grandes o pequeños, al servicio de un bien mayor. Un corazón llamado a la trascendencia y que rebosa ante la más mínima muestra de belleza. Ir sola hacia el estadio y saberse tan acompañada, tan parte, tan comunidad. El sueño cumplido de ser dirigida por Toño Casado; el regalo sobrevenido de hacerlo junto a 70.000 personas y al representante de Dios en la tierra. Transitar una vía en mejora continua, a veces desde lugares muy profundos, y superar los baches del camino con la esperanza de avanzar hacia una promesa segura: Dios es amor, y solo el amor nos salva.

Mientras usted lee este artículo, cada uno con su motivación mil cantantes, 80 músicos y cien bailarines se preparan para una de las tardes más emocionantes de su vida. Empieza a las 17 h, y el Papa llega a las 19 h. Ojalá pueda usted verlo por televisión. Porque Religión Digital se lo va a contar con todo detalle. Pero esta vez, me temo, eso no va a ser suficiente.

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