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TODO el viaje del Papa a España, #primeroRD

Los evangélicos creen que el Papa ha pronunciado "un discurso apropiado, en un escenario inapropiado".

Las comunidades islámicas ven una "gran significación" para la comunidad católica y representa una oportunidad para poner en valor la convivencia, el respeto mutuo y el diálogo entre las diferentes tradiciones religiosas presentes

Aplausos al Papa en el Congreso | RD/Ep

Los evangélicos españoles han cuestionado la pertinencia de las palabras del Papa León XIV este lunes en el Congreso de los Diputados y creen que el Pontífice ha pronunciado "un discurso apropiado, en un escenario inapropiado"."Siete minutos de aplausos parece a todas luces una sobreactuación desmedida", han criticado.

Según el editorial de Actualidad Evangélica, recogido por Europa Press, "el respeto inequívoco a su figura como líder espiritual de millones de católicos es incuestionable, como también lo es la relevancia moral de los ejes principales de su discurso, centrados en la dignidad humana, la defensa de la vida, la familia y la responsabilidad ética de la política".

Considera también que ese mismo discurso del Pontífice en la Cámara Baja, "por momentos sólido, volvió a esquivar una autocrítica necesaria sobre las sombras históricas y recientes de la Iglesia católica, una omisión ya demasiado habitual como para pasar inadvertida".

"Convertir ese espacio en tribuna para un jefe de Estado, de un estado teocrático --y pastor de una institución religiosa de estructura jerárquica, no democrática-- resulta algo mucho más serio que un simple devaneo protocolario. Es, en la práctica, una escenificación de jerarquía simbólica que desdibuja las fronteras entre lo religioso y lo político"

No obstante, opina que el "verdadero problema" no estuvo en lo que se dijo, sino "dónde y desde qué posición se dijo" ya que el Congreso "no es un auditorio más: es la sede de la soberanía nacional en un Estado que se define como aconfesional".

"Convertir ese espacio en tribuna para un jefe de Estado, de un estado teocrático --y pastor de una institución religiosa de estructura jerárquica, no democrática-- resulta algo mucho más serio que un simple devaneo protocolario. Es, en la práctica, una escenificación de jerarquía simbólica que desdibuja las fronteras entre lo religioso y lo político y sitúa al pontífice en una posición de autoridad ético-política sobre los representantes de una ciudadanía plural en sus preferencias religiosas que, sencillamente, no le corresponde", señala.

En su opinión, "aún más preocupante" es la actitud de la clase política, ya que lo que "debería haber sido un ejercicio de cortesía institucional derivó en una puesta en escena de deferencia excesiva, cuando no de franca sumisión". "Siete minutos de aplausos parece a todas luces una sobreactuación desmedida", ha criticado.

La imagen de representantes públicos asistiendo dócilmente a una suerte de homilía cívica --comulgando sin haberse confesado-- revela hasta qué punto persisten en este país inercias difíciles de justificar en una democracia madura

"Resulta particularmente llamativo que incluso quienes hacen bandera del laicismo más radical acudieran disciplinadamente a escuchar, y en cierto modo a avalar, una intervención con tintes de admonición moral. La imagen de representantes públicos asistiendo dócilmente a una suerte de homilía cívica --comulgando sin haberse confesado-- revela hasta qué punto persisten en este país inercias difíciles de justificar en una democracia madura", ha señalado.

En este sentido, cree que el discurso "pudo ser oportuno en muchos de sus contenidos, pero fue inapropiado en su contexto y en su escenificación". "Lo ocurrido hoy no fortalece la calidad democrática, sino que pone en evidencia las servidumbres, los temores, la desorientación y las contradicciones de quienes deberían salvaguardar con mayor celo la neutralidad religiosa del Estado", ha manifestado.

"Y confirma, una vez más, que la aconfesionalidad en España sigue siendo, en demasiadas ocasiones, más declarativa que real, tal como vienen denunciando desde hace años la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (FEREDE) y buena parte de la comunidad protestante y evangélica", concluye.

Musulmanes, con el Papa

Por su lado, la Unió de Comunitats Islàmiques de Catalunya (Ucidcat) ha dado la bienvenida al papa León XIV por su visita a Catalunya, y ha asegurado que es una "ocasión propicia" para continuar avanzando en el reconocimiento de la diversidad religiosa como una riqueza colectiva y reforzar los espacios de encuentro y colaboración entre las diferentes comunidades.

En una carta, su presidente, Mohamed El Ghaidouni, ha asegurado que la visita tiene una "gran significación" para la comunidad católica y representa una oportunidad para poner en valor la convivencia, el respeto mutuo y el diálogo entre las diferentes tradiciones religiosas presentes.

Ha asegurado que Ucidcat considera la libertad religiosa "uno de los pilares fundamentales" de cualquier sociedad democrática, y ha dicho que los retos sociales exigen sumar esfuerzos y construir puentes de cooperación que favorezcan la convivencia y el bien común.

El Ghaidouni ha subrayado que las comunidades religiosas tienen la responsabilidad compartida de trabajar activamente contra todas las formas de discriminación e intolerancia y que, ante el auge de los discursos de odio, reafirma su compromiso contra el antisemitismo, la islamofobia y la cristianofobia y cualquier manifestación de racismo, intolerancia y discriminación.

Ha afirmado que la tradición islámica y la cristiana comparten "valores esenciales" relacionados con la dignidad de la persona, la defensa de la justicia social, la solidaridad con los vulnerables y la responsabilidad social hacia la sociedad, y ha dicho que Ucidcat reafirma su compromiso con el diálogo interreligioso e intercultural.

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