Los obispos niegan un "veto" a las asociaciones de víctimas en su encuentro con el Papa, aunque admiten: "La mayoría no están asociadas"
El presidente de la CEE se contradice a si mismo tras la visita del Papa: “Nunca he pedido elecciones anticipadas”, asegura ahora, cuando en junio pasado, en una entrevista a ABC, declaraba que "La salida a este bloqueo institucional es dar voz a los ciudadanos"
“No ha habido ningún veto, sino un criterio compartido con la CEE, el Defensor del Pueblo y una oficina diocesana como Repara”. El presidente de los obispos españoles, Luis Argüello, negó que se hubiera impedido que las asociaciones de víctimas pudieran estar entre los presentes en el encuentro que tuvo lugar el 8 de junio por la tarde con seis supervivientes con León XIV. Pero sí dejó caer una expresión que entiende que el río suena. “Hemos querido subrayar este aspecto de colaboración, y nuestra experiencia es que la mayoría de las víctimas no están asociadas”, declaró, a preguntas de RD.
El arzobispo de Valladolid apuntó que “el Papa hizo referencia de una manera genérica a las víctimas, no solo de abusos sexuales, o que tuvieran que ver con la autoridad y abusos de conciencia” durante su intervención en la Casa de la Iglesia, donde se produjo la rueda de prensa de hoy.
En cuanto a las “claves de la composición” del pequeño grupo de víctimas, Argüello la calificó de “bastante clarificadora”. En este sentido, destacó el “acuerdo con el Estado, con la mediación del Defensor del Pueblo”, lo que justificaba su “protagonismo a la hora de sugerir” nombres. También, el de Repara, “que es una respuesta integral y una acogida no sólo de las víctimas de la Iglesia, sino de otros ámbitos”. Finalmente, un servicio de coordinación. “Cada institución hizo su propuesta, y desde ahí hemos acogido la propuesta que hizo el Papa, sobre todo en la formación y la prevención”.
De cara al futuro, el presidente de la CEE invitó a “no pensar que por una varita mágica los abusos, la corrupción o la violencia vayan a desaparecer”. “Hay que ofrecer la salvación y todo el trabajo de prevención. Hacer falta un impulso nuevo”, trazó Argüello, quien volvió a reivindicar que “la Iglesia es la única institución que aborda los casos ya prescritos, o con victimarios ya fallecidos”.
En el Congreso, "un discurso católico"
Respecto a las palabras del Papa en el Congreso, Argüello insistió en que “la sorpresa del discurso es que ha sido un discurso católico, que dialoga con la complejidad.” “El mundo está fragmentado y su fruto maduro es la polarización, que no se soluciona de la noche a la mañana, porque es una bola que no deja de crecer”. Para Argüello, el discurso a las cortes “supone una fuerte invitación, una llamada de atención, serena y respetuosa” para “generar una propuesta de diálogo y el bien común desde las legítimas diferencias, que no va a ocurrir de la noche a la mañana”.
“Es una propuesta de esperanza a largo plazo”, añadió el presidente de los obispos, quien subrayó que “las democracias parlamentarias, que se mueven a cuatro años vista, no pueden responder a los desafíos solas, por su cuenta”.
“Hay asuntos de corto, medio y largo plazo”, explicó posteriormente, poniendo como ejemplo la petición de “un nuevo contrato social” llevada a cabo por sindicalistas y empresarios. “Hay otros regímenes -el presidente de la CEE citó a China- que solucionan este asunto con propuestas de disolución de las libertades democráticas a 50 años, a las que yo no me apunto”.
"Nunca he pedido elecciones"
Por cierto, que el presidente de la CEE se enmendó a sí mismo, tratando de acusar a los medios de “falsear mis palabras” sobre un adelanto electoral. “Nunca he pedido elecciones”, subrayó. “Me he remitido siempre a la Constitución, y la Constitución prevé moción de confianza, moción de censura y elecciones generales. Pero no para pedir o no pedir, porque eso no me compete a mí”. Sin embargo, en la entrevista de ABC de junio del año pasado, que motivó la polémica, el presidente de la CEE fue claro: “La salida a este bloqueo institucional es dar voz a los ciudadanos".