Víctimas de abusos en la Iglesia, desencantadas con el discurso del Rey: "Seguimos sin noticias de Dios"
Víctimas de abusos en la Iglesia se han mostrado desencantadas ante la mención del Rey Felipe VI al "dolor" por los abusos en el seno de la Iglesia católica, la primera vez que el jefe del Estado, que también ha dicho que "no son representativos de toda la institución", hace mención a este asunto.
En este sentido al portavoz de la Asociación Nacional de Infancia Robada (ANIR), Juan Cuatrecasas, le ha parecido "muy bien" el discurso del Rey Felipe VI, pero le recuerda al Monarca que las víctimas de abusos sexuales de la Iglesia siguen "sin noticias de Dios", en relación a que, a pesar de que el Vaticano y el propio Pontífice han confirmado un encuentro con víctimas españolas, a ellos no les han llamado.
En la misma línea, el primer denunciante de abusos de Montserrat, Miguel Hurtado, ha criticado las palabras del Rey Felipe VI al que ha acusado de "blanquear" a la Iglesia. "Declaraciones muy desafortunadas diciendo que los abusos no son representativos, negando por tanto su carácter estructural y sistémico", ha señalado a Europa Press.
Hurtado ha advertido de que ha sido "un desastre de intervención que ayuda en poco o nada" la lucha de las víctimas de abusos en la Iglesia por la justicia.
Mientras, sobre las palabras del Papa en el avión en relación a los abusos en el seno de la Iglesia, en las que ha precisado que se reunirá con víctimas pero no con todas, el fundador de l'Associación Mans Petites y padre de una de las que denunció el caso Maristas, Manuel Barbero, ha ironizado que León XIV no se puede reunir con todas porque "no habría un espacio tan grande para reunirse".
"Pero entidades en España que luchen contra la pederastia hay un par de decenas y no ha llamado a ninguna. Llevamos pidiendo una entrevista (con el Papa) desde hace dos meses", ha recordado Barbero.
El Papa se reunirá con víctimas de abusos durante el viaje a España que ha comenzado este sábado. Un encuentro que no estaba incluido en el itinerario del viaje, que finalizará el próximo 12 de junio, y en el que participarán "algunas víctimas de abusos por parte del clero español".
La Iglesia española ha sido la encargada de organizar esta reunión reivindicada por las víctimas, de la que no se ha desvelado el día ni la hora.
Además, un grupo de asociaciones, entre las que se encuentran ANIR, AVA, Justive Iniciative, Infancia Robaba Madrid o LulaCris, han reclamado al Pontífice una escucha "verdaderamente inclusiva" y han denunciado la exclusión de colectivos que consideran representativos de las víctimas y que llevan años trabajando por la verdad, la justicia y la reparación.
Las organizaciones han expresado su "profunda preocupación" por la falta de pluralidad y representatividad en los encuentros previstos con el Pontífice. "No queremos una foto con el Papa: queremos derechos y reparación para todas las víctimas", han señalado las entidades, que recalcan que su objetivo "nunca ha sido una fotografía ni un gesto vacío de contenido".
Asimismo, recalcan que con su llamamiento no pretenden enfrentar a unas víctimas con otras y subrayan que todas "merecen respeto y consideración" y exigen que ninguna persona superviviente quede "invisibilizada". "Si no se escucha a quienes han dado la cara durante años, el mensaje que reciben miles de supervivientes es que todavía hay víctimas invisibles", remarcan.
En este sentido, apuntan que un saludo institucional "carece de valor si no va acompañado de una escucha real y de respuestas efectivas". "Lo que reclamamos es un compromiso con las reivindicaciones de todos los supervivientes y un cambio profundo, y no meramente superficial, en la manera de afrontar esta realidad", ha destacado.
"Pedimos el reconocimiento de la condición de víctima que otorgue derechos efectivos a los supervivientes, incluyendo asistencia psiquiátrica y psicológica especializada a demanda y de por vida, así como medidas de apoyo para la inserción educativa y laboral. Asimismo, reclamamos indemnizaciones dignas y proporcionales al daño sufrido", han indicado.
Además, muestran especial preocupación por la respuesta que se ofrecerá a las personas que han quedado "excluidas del actual acuerdo entre la Iglesia y el Estado". "Si se habla de una Iglesia inclusiva, resulta legítimo preguntarse si esa inclusión alcanza realmente a todas las víctimas o únicamente a una parte de ellas", ha señalado.
"También exigimos respuestas para quienes, tras someterse a procesos judiciales con todas las garantías, han visto sus causas archivadas provisionalmente por falta de pruebas o por defectos procesales. A estas personas no se les puede exigir más que a quienes no pudieron acudir a la justicia debido a la prescripción de los delitos. En muchos casos, además de acreditar el daño sufrido, se les exige identificar a su agresor para poder acceder al reconocimiento y a la atención que necesitan", han denunciado.
Las asociaciones firmantes recuerdan que durante años han colaborado con investigaciones oficiales, con la Oficina del Defensor del Pueblo y con la elaboración de propuestas y protocolos de prevención y reparación. A su juicio, existe el riesgo de que la opinión pública interprete que el conjunto de las víctimas se siente satisfecho con los encuentros previstos con el Papa, cuando en realidad "existen diversas sensibilidades y numerosos colectivos que no han sido tenidos en cuenta".
"La exclusión de asociaciones representativas y de supervivientes que llevan años trabajando por la verdad, la justicia y la reparación solo contribuye a aumentar el sentimiento de abandono y el hartazgo ante una negligencia que se prolonga desde hace demasiado tiempo"
"La exclusión de asociaciones representativas y de supervivientes que llevan años trabajando por la verdad, la justicia y la reparación solo contribuye a aumentar el sentimiento de abandono y el hartazgo ante una negligencia que se prolonga desde hace demasiado tiempo", afirman.
En este contexto, consideran que, si León XIV ha decidido reunirse con víctimas durante su visita a España, resulta "imprescindible" que escuche también a quienes han asumido el coste personal y social de denunciar los abusos, así como a las organizaciones que han impulsado cambios y medidas de protección para prevenir nuevas agresiones.
"Una escucha verdaderamente universal exige salir de cualquier zona de comodidad y abrir espacios a todas las voces", sostienen.