Quién es Francisco Javier Martínez, arzobispo de Granada

Francisco Javier Martínez, arzobispo de Granada
Francisco Javier Martínez, arzobispo de Granada

Francisco Javier Martínez Fernández (Madrid, 20 de diciembre de 1947) es un obispo español; tiene 74 años y es el arzobispo de Granada desde hace casi 20 años.

Ha sido obispo auxiliar de Madrid, obispo titular de Córdoba y desde 2003 arzobispo metropolitano de Granada. En julio de 2022, cinco meses antes de presentar su renuncia por edad, el papa Francisco le ha puesto a José María Gil Tamayo como obispo coadjutor, con derecho a sucesión.

De alguna manera, siempre le ha rodeado la polémica, por sus declaraciones sobre el aborto, la eutanasia o la reciente ‘ley trans’, por su implicación en el ‘caso Romanones’ o por convertirse en el primer obispo español condenado por un tribunal civil, multado por coacciones a un sacerdote.

En la CEE siempre ha estado en la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe. Actualmente es miembro de dicha Comisión y de la Comisión Permanente, así como miembro del Consejo Pontificio para los Laicos en la Curia romana.

Boletín gratuito de Religión Digital
QUIERO SUSCRIBIRME

Estudios y primeros años

Francisco Javier Martínez nació de padres asturianos que emigraron a Madrid muy jóvenes para ganarse la vida. Él ingresó en el Seminario Diocesano de Madrid-Alcalá (1959) y fue ordenado sacerdote el 3 de abril de 1972. Inició su ministerio pastoral en Casarrubuelos, una pequeña población al sur de Madrid (1972-1974), y con grupos de jóvenes, colaborando en la recreación en la Archidiócesis de la Acción Católica General de Jóvenes y en la Escuela Diocesana de Cursillos de Cristiandad.

Se licenció en Teología Bíblica por la Universidad Pontificia Comillas (1973), fue becario del Consejo Superior de Investigaciones Científicas-CSIC (1975-1977) y ejerció como profesor en el Seminario Diocesano de Toledo (1976-1978).

Dedicó los siguientes años a formarse en el extranjero: estudió en la Facultad de Filosofía y Teología Sankt Georgen de Frankfurt y en la Escuela Bíblica Francesa de Jerusalén (1978-1979); y realizó Filología Semítica en la Universidad Católica de América, en Washington (1979-1985), especializándose en Lengua y Literatura siríaca, obteniendo el doctorado en Filología y Lenguas Semíticas (1985) y terminando como profesor adjunto a la Cátedra de siríaco.

Durante todos estos años no dejó de trabajar pastoralmente, sobre todo con jóvenes, y durante los veranos, organizaba junto a otros sacerdotes campamentos juveniles en los Picos de Europa y cursos de formación en Ávila.

Martínez y aquel grupo de sacerdotes fundaron la asociación cultural Nueva Tierra, con el objetivo de educar a los jóvenes a un testimonio culturalmente significativo de su fe. Viviendo en Alemania, a través de un joven jesuita de Frankfurt conoció el movimiento Comunión y Liberación, al que terminaron uniéndose muchos de aquellos sacerdotes y jóvenes y al que Martínez siempre ha mostrado su simpatía y cercanía.

Obispo en Madrid y en Córdoba

De vuelta a España tras sus estudios y su trabajo en el extranjero, Javier Martínez fue nombrado obispo auxiliar de Madrid el 20 de marzo de 1985, recibiendo la ordenación episcopal el 11 de mayo de ese año. Su lema episcopal es ‘Veritas liberavit vos’ (La verdad os hará libres).

El arzobispo en aquel momento era Ángel Suquía (proclamado cardenal días después). Martínez se ocupó principalmente de la Pastoral Universitaria y de Juventud, y trabajó también en las áreas de Enseñanza, Catequesis, Familia y Medios de Comunicación Social. También tuvo responsabilidades en el Centro de Estudios Teológicos San Dámaso, ejerciendo como profesor allí y en el Instituto Diocesano de Filología Clásica y Oriental San Justino, cuya creación impulsó.

El 15 de marzo de 1996 Martínez fue nombrado obispo de Córdoba, tomando posesión el 18 de mayo de ese año.

Arzobispo de Granada desde 2003

El 15 de marzo de 2003, el papa Juan Pablo II nombró a Javier Martínez arzobispo metropolitano de Granada, sede de la que tomó posesión el 1 de junio de ese mismo año.

Entre las iniciativas puestas en marcha en la Archidiócesis desde su llegada, destacan la creación del Centro Internacional para el Estudio del Oriente Cristiano (ICSCO), del Instituto de Teología Lumen Gentium –afiliado a la Facultad de Teología de San Dámaso en Madrid, en él se forman los seminaristas de la Archidiócesis– y del Instituto de Filosofía Edith Stein.

Igualmente, el arzobispo ha creado el Centro Cultural Nuevo Inicio, que “sirve a una mayor conciencia de lo que significa una cultura cristiana, y quiere ayudar desde la fe a iluminar las realidades de la vida y la cultura contemporáneas”; y la editorial Nuevo Inicio, que publica obras de pensamiento cristiano, entre ellas, la controvertida ‘Cállate y sé sumisa’ (2013).

En julio de 2022, el papa Francisco nombró a José María Gil Tamayo obispo coadjutor de Granada, con derecho a sucesión. Tomará posesión del cargo el 1 de octubre y, previsiblemente, se convertirá en el nuevo arzobispo de Granada cuando Javier Martínez presente su renuncia por motivos de edad el 20 de diciembre de 2022.

LEER TAMBIÉN: Las cuatro razones para el "cese" de Javier Martínez

Javier Martínez y el ‘caso Romanones’

El 6 de marzo de 2017 comenzaba en la Audiencia Provincial de Granada el juicio por el llamado ‘caso Romanones’, la mayor trama de pederastia eclesial en España, que sentó a Javier Martínez en el banquillo, al ser considerada la Archidiócesis como responsable civil subsidiaria de los supuestos abusos sexuales cometidos contra un menor conocido como “Daniel”, por parte del padre Román y otros curas y laicos granadinos. 

Fue un gran escándalo para la Iglesia española, en el que intervino incluso la Santa Sede: tras una conversación telefónica en la que el papa Francisco pidió perdón a “Daniel” y le animó a denunciar, la Secretaría de Estado del Vaticano instó a Martínez a abrir una investigación profunda sobre lo sucedido y posteriormente a entregar al juez instructor la documentación canónica.

Después de dos años y medio de investigaciones, el arzobispo declaró en marzo de 2017, en calidad de testigo. La Audiencia Provincial absolvió al padre Román y dio vía libre a Roma para que la Congregación para la Doctrina de la Fe continuara la causa canónica. Finalmente, en julio de 2018 también la Santa Sede absolvió a todos los acusados.

Condenado por coacciones a un sacerdote

El ‘caso Romanones’ no ha sido la causa judicial en la que se ha visto envuelto Javier Martínez. En diciembre de 2007, el arzobispo de Granada fue condenado por el Juzgado de lo Penal número 5 de Granada al pago de una multa de 3.750 € por un delito de coacciones y una falta de injurias contra un sacerdote que le había denunciado. Martínez se convirtió en el primer obispo español acusado en un tribunal civil.

El juez consideró que el origen de la intimidación del obispo y al cura era la vinculación de este con Cajasur, con la que el obispo mantenía un enfrentamiento desde que ejerció como obispo de Córdoba.

La mala relación entre Javier Martínez y parte de sus fieles se hizo patente cuando, en diciembre de 2014, llegaron varias cartas al Vaticano firmadas por sacerdotes y laicos pidiendo al papa Francisco su cese por la mala situación económica de la diócesis, entre otras acusaciones. Roma nunca tomó ninguna medida en este sentido.

LEER TAMBIÉN: Javier Martínez, el obispo que no amaba a sus curas

Cargos en la Conferencia Episcopal y en la Asamblea del Sur

En la Conferencia Episcopal Española (CEE), Javier Martínez ha estado siempre vinculado a la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe, y de hecho, fue su presidente en tres etapas (1990-1996; 2002-2005; y 2008-2011); actualmente es miembro de dicha Comisión y miembro de la Comisión Permanente.

También ha sido miembro y presidente (2011-2017) de la Comisión de Relaciones Interconfesionales; presidente de las Subcomisiones de Universidades y de Familia (1999-2008), miembro de Enseñanza y Catequesis; y miembro de Medios de Comunicación Social.

En la Asamblea de los Obispos del Sur (que reúne a los obispos de las provincias eclesiásticas de Granada y Sevilla), Javier Martínez fue delegado para la Pastoral Social, para la Salud y para la Catequesis. Actualmente es el delegado para las Relaciones con la Unión de Religiosos Provinciales de Andalucía.

Cargos en el Vaticano y otros

En la Curia romana, Francisco Javier Martínez ha ocupado cargos en diferentes dicasterios: fue miembro del Consejo Pontificio para el Diálogo con los No Creyentes (1989-1993) y del dicasterio que sustituyó a este, el Consejo Pontificio de la Cultura (1993-1998).

En la actualidad, desde 1998, es miembro del Consejo Pontificio para los Laicos.

Por otra parte, ha participado en diversos congresos internacionales relacionados con el Cristianismo Oriental o con los Padres de la Iglesia y pertenece a varias asociaciones científicas y culturales: International Association for Coptic Studies (desde 1984); AEDOS (Asociación para el estudio de la Doctrina Social de la Iglesia); el Honorary Commitee del Europe-Near East Centre Terrasanta de Bari; el Comitato Scientifico Internazionale de la revista La Nueva Europa editada por el Centro Russia Cristiana de Milán; de la Association Internacional d’études patristiques; y el Comitato Promotor de la revista al-Waha (Studium Marcianum, del Patriarcado de Venecia).

Desde hace años, trabaja en la traducción española de las obras de san Efrén de Nisibe, doctor de la Iglesia.

ESPECIAL RD: Todos los obispos de la CEE

Volver arriba