El mayor bien
¡Feliz jueves! La composición de hoy es de una sutileza tal que aun siendo antigua parece compuesta por un compositor contemporáneo (así lo han dicho los que entienden de esto). Vamos a disfrutar de esta obra que es posible que tengamos que escuchar varias veces para extraerle el jugo.
La música de hoy es de Matteo da Perugia (mitad del XIV-1418), composior italiano nacido posiblemente en la localidad de Perusa. Se sabe muy poco de su vida y sus obras solo se conservan en un manuscrito, salvo un par de piezas. Parece que estuvo muy activo en Milán. Desde 1402 hasta 1407 sirvió como primer maestro de capilla y cantor de la catedral donde cantaba dos misas en las solemnidades, enseñaba música y también era profesor privado. Las obras de Matteo tienen una fuerte influencia francesa con formas como el virelai, el rondeau y la chanson. De hecho, la gran mayoría de las obras tienen texto en francés, algunas quizá escritas por él. En 1406 dejó Milán y se marchó a Pavía. Además de esas obras en estilo francés también compuso ballatas italianas y un canon, así como motetes isorrítmicos y movimientos de misa.
Vamos a disfrutar de su motete titulado Le greygnour bien, que es quizá la obra más representativa del Ars subtilior y es la pieza de música de su tiempo compuesta con más sabiduría. Presenta una altísima complejidad en cuanto a los ritmos (muy complejos) y a los entrelazaientos de compás, que casi entran en conflicto entre sí. Es una obra que ha fascinado a quien la escucha desde que fue creada, gracias a su exquisitez. También ha sido comparada, con total razón, a algunas de las músicas contemporáneas más complejas que se escriben actualmente.
La interpretación es de Catherine Bott (soprano) y Pavlo Beznosiuk y Mark Levy (fidel).