La Iglesia de México convoca al Segundo Diálogo Nacional por la Paz
El encuentro se llevará a cabo los días 30 y 31 de enero y 1 de febrero de 2026, en el ITESO, Universidad Jesuita de Guadalajara, Jalisco, y reunirá a más de 1370 personas
México enfrenta una “decisión histórica”: seguir administrando la violencia o asumir la construcción de una paz sostenible y territorial. Con esta convicción, personas de todos los sectores de la sociedad mexicana participarán en el Segundo Diálogo Nacional por la Paz, un encuentro que marca el paso de la escucha del dolor a la exigencia de corresponsabilidad entre ciudadanía, autoridades e instituciones.
El encuentro se llevará a cabo los días 30 y 31 de enero y 1 de febrero de 2026, en el ITESO, Universidad Jesuita de Guadalajara, Jalisco, y reunirá a más de 1370 personas provenientes de iglesias, universidades, organizaciones civiles, comunidades, sector empresarial, juventudes, víctimas y gobiernos locales.
Un movimiento que nace del dolor colectivo
Durante la presentación, realizada en la sede de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), los organizadores subrayaron que este segundo diálogo representa la exigencia más amplia y organizada de la sociedad civil en un momento decisivo para el país, cuando México enfrenta la disyuntiva entre seguir administrando la violencia o construir una paz sostenible desde los territorios.
En la conferencia participaron Mons. Héctor M. Pérez Villarreal, secretario general de la CEM; el P. Jorge Atilano González Candia, SJ, director ejecutivo del Diálogo Nacional por la Paz; el P. Luis Gerardo Moro Madrid, SJ, provincial de la Compañía de Jesús en México; Ana Paula Hernández, coordinadora del movimiento; la Dra. Elena Azaola Garrido, y el H. Luis Felipe González Ruíz.
Recordaron que este proceso nacional nació tras el asesinato de los sacerdotes jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora, junto con el guía Pedro Palma, en Cerocahui, Chihuahua, en junio de 2022. Ese hecho, sumado a la realidad de homicidios, desapariciones y desplazamientos, detonó el mayor ejercicio de escucha social en la historia reciente de México, con más de mil foros realizados y más de 20 mil voces recogidas en todo el país.
Este segundo encuentro reunirá a representantes de todos los sectores sociales, entre ellos obispos, sacerdotes, laicos, jóvenes, víctimas constructoras de paz, empresarios, académicos, organizaciones civiles, universidades, autoridades locales y miembros de otras confesiones religiosas, consolidando un movimiento plural, horizontal y apartidista, con las víctimas en el centro.
Tres días para mirar la realidad, interpretarla y actuar
El programa se desarrollará en tres momentos:
-Miramos (30 de enero): análisis de las causas estructurales de la violencia, con una conferencia magistral de Mauricio Merino, presentada por la Dra. Elena Azaola, y reflexiones sobre juventud, seguridad, justicia, empresa, comunicación y sistema penitenciario.
-Interpretamos (31 de enero): presentación de metodologías probadas para la seguridad, la justicia y la reconstrucción del tejido social, así como experiencias internacionales con la participación de los embajadores de Irlanda, Noruega y Suiza, además de la firma de compromisos por la paz.
-Actuamos (1 de febrero): construcción del Diálogo Local por la Paz, una propuesta territorial de largo plazo que trasciende lógicas sexenales y concluirá con una celebración eucarística.
"La paz no se decreta, se construye"
Durante el encuentro se presentarán 10 metodologías concretas para la construcción de paz, ya aplicadas en distintos territorios del país. Los organizadores hicieron un llamado a autoridades, iglesias, empresarios y jóvenes a sumarse a esta exigencia social.
Subrayaron que este esfuerzo no es un evento aislado, sino el inicio de una etapa decisiva para México, con la convicción de que sin verdad y justicia para las víctimas no puede haber paz, y que la paz es posible si se construye desde ahora, desde abajo y con una visión de largo plazo.