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Monseñor Scheinig: “El Papa puede ayudarnos a recuperar una espiritualidad nacional” en Argentina

Tras ser recibido en audiencia por León XIV, el arzobispo de Mercedes-Luján, monseñor Jorge Eduardo Sheinig, destaca el "valor espiritual" del viaje del Papa a Argentina y de su visita al santuario de la Virgen de Luján.

Scheinig, arzobispo de Mercedes- Luján | @Vatican Media

(María Cecilia Mutual / Vatican News).- A pocos meses de la visita de León XIV a Argentina, prevista del 8 al 11 de noviembre, el arzobispo de Mercedes-Luján, monseñor Jorge Eduardo Scheinig, fue recibido, este 24 de agosto, en audiencia por el Santo Padre León XIV. El arzobispo argentino compartió con Vatican News sus impresiones sobre este primer encuentro personal con el Papa, a quien describió como “una persona amable, simpática, atenta” y reveló también el entusiasmo del Pontífice ante su próximo viaje apostólico que lo llevará a Uruguay, Argentina y Perú.

El prelado destacó también la necesidad de una "palabra espiritual" para un país atravesado por muchas dificultades, el significado de que el Papa llegue como “peregrino” para caminar junto a su pueblo al santuario de la Virgen de Luján, Patrona de Argentina, y la continuidad del legado espiritual del Papa Francisco. “Estamos necesitados de una palabra profunda, llena de sentido”, afirmó, animando a los argentinos a recibir al León XIV “con el corazón abierto”. 

Pregunta.Monseñor Scheinig, usted ha tenido, este 24 de agosto, la oportunidad de ser recibido en audiencia por el Papa León XIV. ¿Cómo ha sido este encuentro con el Santo Padre? ¿Algún mensaje en especial que le haya transmitido y desee compartir con nuestra audiencia?

Respuesta. Ha sido una gracia porque es la primera vez que tengo contacto así personal, cara a cara con el Papa. Al Papa uno lo ve por televisión, lo escucha, lo lee, pero la verdad es que he tenido una impresión muy linda: es una persona amable, afable, simpática, suelta, atenta, es muy atento. Yo venía a charlar algunos temas específicos y él escuchó con mucha atención y después compartimos cosas propias de la Iglesia, del país, y lo vi contento. Es más, me lo dijo: “estoy contento de viajar, con muchas ganas de viajar”. Lo vi así, no solamente dispuesto sino con deseo de ir a estos tres países en América Latina, Uruguay, Argentina y Perú. Para mí fue un grato encuentro. Teológicamente hablando, él es el Obispo de Roma y yo el de Mercedes-Luján. Estos encuentros son encuentros entre Iglesias y los Obispos que hacemos las veces de apóstoles. El encuentro con el Papa es un encuentro de comunión y eso es algo muy lindo para mí personalmente, pero también por lo que significa para mi Iglesia. Mi Iglesia en Mercedes-Luján está en comunión con el Obispo de Roma. Eso es la Iglesia Católica, una Iglesia de Iglesias, y yo la verdad que lo celebro.

Viaje de León XIV a Argentina

P.Del 8 al 11 de noviembre el Papa León XIV estará en Argentina, donde visitará Buenos Aires, Córdoba y Mercedes-Luján, como parte de su sexto viaje apostólico internacional que lo llevará primero a Uruguay y finalmente a Perú. ¿Con qué espíritu se están preparando para recibirlo y cuáles iniciativas se están llevando a cabo en el país para preparar esta visita tan esperada del Santo Padre León XIV?

R. Diría que el impacto ha sido muy positivo, tanto dentro de la Iglesia como fuera de la Iglesia. La Argentina es un país plural, su mayoría es católica y cristiana, pero también hay otros credos, hay no creyentes. Uno tiene la sensación de que cuando salió la noticia de que efectivamente el Papa iba a venir, hubo en los medios de comunicación, en las redes, un impacto lindo: “Que bueno que venga el Papa León”. Algunos medios hacían referencia a Francisco, pero nosotros desde la Conferencia Episcopal decíamos que no. En realidad Francisco nunca se fue para nosotros porque su presencia era constante, de alguna u otra manera. Pero el que viene es el Papa León y realmente estamos contentos. Creo que es un momento oportuno para la visita de un Papa. Ya había estado el Papa Juan Pablo II en el ‘82 en un viaje que fue de dos días y después en el ‘87, en la primera Jornada Mundial de la Juventud que se hacía fuera de Roma. Yo era sacerdote, me ordené en el ‘83, y entonces también fue un momento espectacular, lindísimo, de muchas multitudes. Nosotros creemos que el Papa León también va a convocar mucha gente, va a estar en Buenos Aires, en Córdoba y en Luján. Luján será el último día, celebraremos, es un lugar de peregrinación. 

No solamente estamos contentos, estamos muy necesitados. Yo creo que el mundo está necesitado de una palabra espiritual. Cuando hablo de una palabra espiritual no estoy diciendo una palabra abstracta, estoy diciendo una palabra profunda, una palabra llena de sentido

R. No solamente estamos contentos, estamos muy necesitados. Yo creo que el mundo está necesitado de una palabra espiritual. Cuando hablo de una palabra espiritual no estoy diciendo una palabra abstracta, estoy diciendo una palabra profunda, una palabra llena de sentido. Y el mundo lo necesita, América necesita, Argentina necesita una palabra que nos pueda ayudar a transitar las situaciones que a veces son como un laberinto por arriba del laberinto, por decirlo de alguna manera.

R. El Papa León en este año ha mostrado su sabiduría, su capacidad para entender la realidad, y entonces yo creo que va nos va a dar una palabra oportuna, linda, necesaria. Nos va a hacer mucho bien.

R. Estamos preparándonos para recibir al Papa de diversas maneras. Debo confesar que llama la atención el poco tiempo que tenemos, porque bueno, son tres meses… Que en algún punto uno dice: “para una visita de estas características, que va a convocar mucha gente es poco tiempo” pero por otro lado, también habla de esa libertad, que el Papa dijo: “bueno, vamos, vamos”. Y nos organizaremos, lo vamos a hacer bien. Lo estamos haciendo espiritualmente, con catequesis, generando catequesis, las iglesias, ya preparando los viajes para las comunidades. Hay que juntar plata para que la gente viaje, pague el colectivo. Argentina no es un país barato. De hecho, este fin de semana hubo una Colecta imperada en todas las comunidades para apoyo de toda la logística, de toda la organización, que seguirá abierta.

R. Es una preparación, diríamos, exterior e interior. Lo exterior va desde los audios, las pantallas, los escenarios hasta los viajes y el dinero. Pero hay toda una preparación interior que la estamos llevando adelante con distintas comisiones del Episcopado, con catequesis. Esa es una oportunidad linda de reavivar, renovar la fe, la esperanza y el amor. De hecho, ese es el ministerio petrino, confirmar en la fe a los seguidores de Jesús. Nos estamos preparando de la mejor manera posible.

P.Hablando de fe, el Papa visitará su arquidiócesis, la arquidiócesis de Luján. ¿Cuál es el significado de esta visita del Papa a la basílica de la patrona de los argentinos?

R. Te digo algo que pienso antes, pero tal vez el significado lo podamos encontrar después de la visita, porque ahí hay un hecho. En cristiano hablamos de un kairós, de algo que no es un tiempo nuestro, el cronos, el tiempo que manejamos nosotros. Acá hay un Kairós, hay un tiempo de Dios, y seguramente después de la visita podremos sacar muchas cosas. Pero antes te diría que a mí me gusta la idea del Papa “peregrino”. Yo tengo muchos deseos de que el Papa camine con nosotros, como la iglesia sinodal. Además, la basílica es un lugar de peregrinación. La basílica – que queda 70 kilómetros de la capital federal - es un lugar de peregrinaciones de todo tipo, a lo largo de todo el año. A la basílica se va peregrinando al encuentro de la Madre, la Patrona de los argentinos. Peregrinaciones como la juvenil, que es ahora en octubre, que son 70 kilómetros, en la que los chicos vienen peregrinando toda la noche. Peregrinaciones en micro, peregrinaciones que son desde la plazoleta, que son 700 metros. Pero la idea es que el cristiano, los cristianos caminamos, somos caminantes. Pero con destino: caminamos hacia la casa del Padre, hacia la casa de la Madre, y además caminamos juntos. Las peregrinaciones en Luján son peregrinaciones populares. Nos amuchamos, nos ayudamos. Es muy lindo la peregrinación como un “sentido de ayuda”.

Reunión Iglesia-Gobierno en Argentina preparatoria de la visita del Papa | CEA

R. La primera vez que peregriné, cuando yo tenía 18 años, era seminarista y más o menos unos 7 kilómetros antes, ya no quería saber más nada. Me quería tirar al costado de la ruta. Era de noche y me decía: “¿qué sentido tiene este sacrificio?” Y justo al lado se pone a caminar una señora mucho mayor que yo. Entonces le pregunto: “señora, ¿usted por qué viene?” Y ella me cuenta - me acuerdo, estoy hablando de hace 40 años – que venía a pedirle a la Madre por sus hijos que estaban viviendo una situación difícil. Y que ella sentía que el sacrificio era una ofrenda, una ofrenda del corazón, no un sacrificio voluntarista sino algo grato que quería ofrecer a Dios como madre. Entonces yo le dije: “mire, me engancho con usted, la acompaño y rezo con usted”. Y gracias a esa señora llegué. Eso se da mucho en la peregrinación. Se da esa dinámica del “caminamos juntos de verdad”. “Hoy, te ayudo yo, otro día sos vos la que me ayudas”. Y eso es la Iglesia.

R. Tengo la expectativa de que el Papa León vendrá como peregrino a peregrinar con su pueblo que camina en la Argentina. Y creo que nos va a hacer mucho bien, porque en el fondo hay que seguir caminando. Las circunstancias serán difíciles o más fáciles, pero siempre hay que seguir caminando. Eso decía un mártir de la Argentina, Monseñor Angelelli, un mártir riojano. Hay que seguir andando.

P.Excelencia, la visita del Papa León tendrá un significado especial por tratarse de la tierra natal del Papa Francisco. ¿Qué mensaje le gustaría compartir con nuestros oyentes en este sentido?

R. La presencia de Francisco en la basílica. Yo hace tres meses le pedí al Papa León, por carta, una sotana blanca del Papa Francisco. Y nos la dio y está ahí, le hicimos una vitrina. Y yo pedí colocar la sotana hasta medio inclinada, mirando a la Virgen. El Papa Francisco era un enamorado de la Virgen de Luján. Le gustaba mucho esa mirada que tiene la Virgen. Si vos ves los ojitos de la Virgen, que en el 2030 cumple 400 años, tiene una mirada muy particular. Al Papa Francisco le gustaba eso, mirarla y sobre todo dejarse mirar. Y nosotros seguimos con eso.

Creo que nosotros en la Argentina, creo que, en el mundo, pero hablo de mi patria, nosotros necesitamos una espiritualidad nacional, un estilo profundo de vida, un sentido de la vida

R. Yo creo que nosotros en la Argentina, creo que, en el mundo, pero hablo de mi patria, nosotros necesitamos una espiritualidad nacional, un estilo profundo de vida, un sentido de la vida. Y yo creo que la Virgen en el santuario, su mirada, da una espiritualidad. Su presencia es llamativa. No habla, pero dice. Dice mucho, su silencio es muy convocante, muy decidor. Esa mirada creo que genera una espiritualidad, una espiritualidad de la fraternidad, una espiritualidad del pueblo, que somos hermanos y que no nos salvamos solos, que caminamos juntos y nos salvamos todos juntos. Yo tengo esa expectativa: que el Papa León también en ese mensaje, esa prédica de Francisco nos ayude a recuperar la mirada de la Virgen.

P.¿Cuáles son los principales desafíos de la Argentina en los que la visita del Santo Padre puede constituir una bocanada de aire fresco?

R. El Papa es un pastor, es un hombre a quien el Señor lo llamó para pastorear, como religioso, después como obispo y ahora como Papa. Entonces viene un pastor. Y el pastor orienta, el pastor dice “allá, allá están los pastos, allá está el agua”. La palabra del Papa será orientadora. Y como decía al principio, Argentina no está exenta de la desorientación que hoy en general tenemos. Los desafíos de la Argentina son muchos, muchos. Algunos son muy importantes. Nuestro pueblo, en su mayoría, es un pueblo trabajador, pobre, con muchas dificultades económicas. Y esto viene de arrastre, no es de ahora, es de mucho tiempo. Entonces, en esa situación de esfuerzo, de sacrificio, hay mucha gente sin trabajo, la palabra de aliento, la palabra orientadora del pastor, sin duda anima a la esperanza. Porque no son tiempos para bajar los brazos, son tiempos justamente para levantar los brazos. Y ahí la esperanza es una virtud cristiana de resistencia, de fortaleza. Ojalá que todos podamos recibir la palabra del pastor León, Pedro, con ese sentimiento de alguien que viene a decirnos: “vamos para allá, vamos juntos para allá”. Y eso nos llena de esperanza para enfrentar los desafíos cotidianos.

P.Para concluir, ¿quisiera darle un mensaje, una invitación, a la gente que va a participar en Argentina en esta visita del Papa León XIV?

R. Sí, yo animaría a ir con el corazón abierto. No sé si a todo el mundo le pasa lo mismo, los argentinos somos de pensar mucho las cosas antes, durante y después, y por ahí no nos damos cuenta, pero nos cerramos, y entonces escuchamos, pero tal vez con sesgos, escuchamos lo que queremos escuchar, no escuchamos todo. Si yo si tuviera que decir algo es que preparemos el corazón con apertura para que realmente recibamos la palabra del Papa con el corazón abierto y nos dejemos llevar.

R. Pediría a la comunidad, al pueblo argentino que nos predispongamos con el mejor ánimo para recibir la palabra y también los gestos, porque los papas no solamente hablan con la palabra, sino también con los gestos. Y estoy seguro que el papa León tendrá gestos que vamos a tener que saber recibir con el corazón abierto.

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