Obispo de Texas: “La gente vive en Estados Unidos con terror y miedo”
Tras un tiroteo en el que resultó herido un repartidor de origen venezolano, el obispo afirma que “nos encontramos en un momento, tanto en el país como en la ciudad, en el que las personas viven con terror y miedo debido a la creciente actividad de los agentes de ICE en nuestras calles"
“Me siento profundamente entristecido y preocupado”. Así se manifestó a través de un comunicado el obispo de Austin, en Texas, Estados Unidos, Daniel E. García, tras un tiroteo en la capital de ese estado en el que, tras una intervención del temido ICE, la policía antiinmigración del presidente Donald Trump, resultó herido este pasado lunes un repartidor de origen venezolano.
“Nos encontramos en un momento, tanto en el país como en la ciudad, en el que las personas viven con terror y miedo debido a la creciente actividad de los agentes de ICE en nuestras calles. A menudo, muchas personas son detenidas únicamente por el color de su piel o por el idioma que hablan”, señala el pastor, quien remarca, tras otros sucesos similares en los que fallecieron varias personas en redadas de este grupo finales del año pasado, que “hoy, la credibilidad de una agencia federal que debería protegernos se ha visto debilitada por incidentes como el ocurrido esta jornada”.
Monseñor García pide también en su comunicado a los fieles de la diócesis que “oren por el hombre que recibió el disparo, por su familia, por todos los afectados, por todos los involucrados y por nuestra comunidad entera”, a la vez que insta a “las autoridades federales, estatales y municipales [que] actúen con transparencia y honestidad respecto a lo sucedido esta tarde, de modo que la confianza en nuestras instituciones gubernamentales se fortalezca en lugar de debilitarse”.
“La Iglesia sigue clamando por una reforma migratoria integral. No debemos olvidar que, independientemente de su estatus migratorio, toda persona ha sido creada a imagen y semejanza de Dios y posee una dignidad inherente que siempre debe ser respetada y protegida”, señala el obispo, quien subraya que la Iglesia católica en los Estados Unidos “seguimos abogando por una política migratoria viable que respete el estado de derecho y, al mismo tiempo, reconozca la dignidad de cada persona”.
“Que Dios nos ayude a encontrar fortaleza y paz en estos tiempos difíciles”, concluye el pastor de Austin.