Red Clamor, tras la tragedia en Ceuta, exige respuestas humanitarias frente al sufrimiento de migrantes vulnerables
En un comunicado, la Red sostuvo que lo ocurrido en Ceuta responde a una combinación de factores estructurales, coyunturales y geopolíticos que empujan a miles de personas a abandonar sus lugares de origen
(Luz Marina Medina Garavito / ADN Celam).- La Red Eclesial Latinoamericana y Caribeña de Migración, Desplazamiento, Refugio y Trata de Personas (Red Clamor) manifestó su consternación por la tragedia ocurrida en la frontera de Ceuta, España, donde más de 90 personas han perdido la vida, según los reportes disponibles, en un nuevo episodio de la crisis migratoria hacia Europa.
En un comunicado, la Red sostuvo que lo ocurrido en Ceuta responde a una combinación de factores estructurales, coyunturales y geopolíticos que empujan a miles de personas a abandonar sus lugares de origen ante la falta de oportunidades y de vías seguras para migrar.
"Expresamos nuestra profunda tristeza y solidaridad con todas las víctimas", afirmó Red Clamor, al reiterar su cercanía con las familias de quienes perdieron la vida y con todas las personas cuyos derechos fundamentales han sido vulnerados en esta crisis.
Una tragedia con causas estructurales
La Red Clamor afirmó que la tragedia ocurrida en Ceuta es consecuencia de una serie de factores, entre ellos mencionó la crisis económica, el desempleo juvenil, la falta de oportunidades y la ausencia de vías legales, seguras y accesibles para migrar. A ello se añade la difusión de falsas expectativas sobre una posible apertura fronteriza, aprovechadas por redes dedicadas al tráfico de personas.
El documento añade que esta crisis también se desarrolla en un escenario geopolítico atravesado por las disputas en torno al control de una parte del Sahara y de recursos estratégicos, como las tierras raras y los minerales críticos. Frente a ello, la Red Clamor expresó su preocupación porque "la movilidad no se use como moneda de cambio y la hermana madre tierra no sea un recurso expoliable en disputa por intereses meramente económicos".
Igualmente, alertó sobre la creciente normalización de discursos que presentan a las personas migrantes como una amenaza para la seguridad o la cohesión social. Según el mensaje, estas narrativas alimentan el racismo, la xenofobia y la indiferencia frente al sufrimiento humano. Por ello reafirmó que "la migración es un derecho humano unido al derecho a no migrar" y recordó que toda persona debe ser tratada con dignidad y respeto, sin importar su origen o situación migratoria.
Llamado a cambiar el enfoque migratorio
Para este organismo, lo ocurrido en Ceuta confirma que las políticas basadas exclusivamente en el cierre y control de las fronteras no ofrecen respuestas a la crisis migratoria. Por el contrario, sostuvo que profundizan el sufrimiento humano, por lo que pidió fortalecer mecanismos de protección, acogida y cooperación internacional con enfoque de derechos.
El pronunciamiento exhorta a las autoridades de los países involucrados y de la Unión Europea a asegurar que toda respuesta a esta crisis esté guiada por el respeto irrestricto de los derechos humanos. En ese marco, demanda garantías procesales, acceso efectivo al asilo, protección para niñas, niños y adolescentes no acompañados y el cumplimiento del principio de no devolución.
Justicia, hospitalidad y esperanza
La Red Clamor cerró su pronunciamiento con un llamado a fortalecer el diálogo y la cooperación entre los gobiernos, los organismos internacionales, las comunidades cristianas y la sociedad civil, insistiendo en que la vida de las personas migrantes no puede ser utilizada como moneda de cambio en disputas políticas.
Citando la encíclica Magnifica Humanitas del Papa León XIV y la parábola del Buen Samaritano, el comunicado reafirma el llamado a vivir la hospitalidad como un compromiso concreto con las personas migrantes. También invita a "no ser cómplices de la globalización de la indiferencia" y a responder a la movilidad humana desde el respeto irrestricto de la dignidad de cada persona.