El Vaticano pone hoy en marcha un canal de primera escucha a las víctimas, mientras el Sodalicio sigue atacando al comisario Bertomeu
"Jordi Bertomeu es el “punching ball” que recibe todos los golpes que, en este caso, irían contra el Papa, al que odian especialmente todos aquellos que quisieran perpetuar sus estructuras abusivas y corruptas"
Este lunes 4 de mayo de 2026, tal como se anunció el pasado 1 de abril, Mons. Jordi Bertomeu, Comisario Apostólico para la liquidación de la “familia del Sodalicio”, abre un canal de primera escucha de las víctimas de la familia espiritual del Sodalicio, es decir, del Sodalicio, la Fraternidad Mariana de la Reconciliación, las Siervas del Plan de Dios y el Movimiento de Vida Cristiana.
El Papa Francisco, el 14 de enero de 2025, dispuso que además de seguirse la regla común de liquidar los bienes del extinto Sodalicio, se reparara con ellos, en lo posible, a las numerosas víctimas de abusos sexuales, de poder, de autoridad, de conciencia, espirituales e incluso abusos económicos cometidos contra particulares o contra el Estado.
El Papa Leon XIV, tal como afirma dicho comunicado del 1 de abril, confirmó lo dispuesto por Francisco: escuchar a las víctimas o recibir los testimonios escritos de aquellos que no pueden personarse ante el Comisario Pontificio.
Jordi Bertomeu realizará esta labor una vez más en la Nunciatura Apostólica de Lima, en el marco de una nueva misión diplomática organizada por la Santa Sede con la cooperación de la República del Perú. No sería la primera vez que este grupo suprimido por falso carisma originario y por prácticas abusivas calificadas por el Vaticano como “sectarias” se esforzase por obstaculizar la labor de este enviado personal del Santo Padre.
De hecho, lo intentaron procesar durante dos años los activistas del Sodalicio Giuliana Caccia y Sebastián Blanco por presunta “revelación de secreto de oficio” (cuando todo se había aclarado desde el primer momento por los mismos periodistas implicados). También el abogado del Sodalicio y de sus empresas de la Asociación San Juan Bautista, Gonzalo Flores Santana, por presunta “extorsión” (cuando solo ofreció a la prensa mas sectaria católica una grabación manipulada - unos pocos minutos de una conversación de mas de hora y media - realizada en la Nunciatura Apostólica). La ultima es del periodista expulsado del Sodalicio, Alejandro Bermúdez, que acusa a Bertomeu de haber filtrado a la periodista Paola Ugaz las acusaciones contra un sacerdote influencer, Omar Sánchez, vinculado también a la órbita del Sodalicio.
Proceso inédito
Bertomeu ha sido enviado a Lima por el Papa León para una iniciativa inédita de la Iglesia Católica en lo que se refiere a la atención a las víctimas. Es, de hecho, un precedente muy positivo para otras situaciones parecidas en la Iglesia.
Por un lado, es la misma Iglesia la que exige a todos sus institutos religiosos, movimientos, asociaciones que se responsabilicen de los abusos que hayan podido cometerse en su seno y que reparen con sus bienes. No lo hace empujada por las autoridades estatales o con desgana, como sucede en España.
Por otro lado, ofrece una reparación económica que va más allá de lo exigido ante los tribunales. En este caso, se hace según el canon 128, que establece una responsabilidad general por daños, similar a la responsabilidad civil: “quien causa un daño ilegítimamente, mediante un acto acto jurídico o por cualquier otro acto realizado con negligencia, está obligado a reparar el daño causado”.
Además, las víctimas pueden invocar una variedad de abusos sufridos que, en sí, es una interpretación amplia y más garantista del listado que ofrece el mismo Código de derecho canónico. Entre ellos, se habla de abusos de conciencia, de abusos espirituales o de abusos económicos. Esto es muy importante, porque muestra la voluntad de la Iglesia de abandonar la cultura del abuso por una cultura del cuidado (Francisco, 20 de agosto de 2018).
Entre los que han anunciado que se personarán en la Nunciatura están los comuneros de Catacaos, Piura, a los que el propio Papa Francisco ofreció un amparo especial tras haberse presentado como víctimas de las empresas ligadas al Sodalicio mediante apoderados que son o han sido miembros de este grupo suprimido. El padre Jaime Baertl, expulsado por decisión aprobada por Francisco en 2025, habría logrado construir un imperio de empresas no lucrativas y otras con ánimo de lucro que ha sobrevivido a la supresión del Sodalicio.
Por otra parte, los hechos denunciados ante la “misión especial Scicluna - Bertomeu” ocurrieron en Perú, el país en el que Robert F. Prevost ejerció primero como misionero agustino y posteriormente como obispo de Chiclayo. Ello lo convierte en uno de los testigos privilegiados e incluso víctima de los abusos cometidos por el Sodalicio y de sus estrategias de defensa ante la justicia vaticana: se trata de los ataques judiciales, los ataques mediáticos incluso contra su persona, a partir de la aceptación de la renuncia del Arzobispo Eguren, de Piura, el 2 de abril de 2024 y los ataques lobbisticos de los “amigos” del Sodalicio en la Curia Romana.
Los ataques a Prevost y Bertomeu
La hemeroteca y las redes son testigos de los brutales e injustos ataques que Robert Prevost recibió entre 2024 y 2025 por presunto encubrimiento de unos abusos en Chiclayo. Ataques que llegaron hasta los días antes de entrar en el Cónclave del que saldría Papa.
Lo mismo ha ocurrido con Jordi Bertomeu. Los múltiples ataques judiciales, todos desestimados por la justicia peruana y vaticana, siempre han sido “oportunamente” rebotados por periodistas de la fachosfera “católica” como Luciano Reboredo o Alejandro Bermúdez. Este último, con una fijación enfermiza por Bertomeu, acaba de protagonizar el último intento difamatorio contra el Comisario Pontificio.
En concreto, ayer lo ha acusado de haber filtrado la información publicada por Pao Ugaz sobre el presunto abusador de vulnerables Omar Sánchez, también vinculado a programas de Caccia y Blanco.
Aclaración de Paola Ugaz
A petición de RD, Paola Ugaz precisa al respecto: “'Todo lo que afirma el expulsado miembro del Sodalicio, Alejandro Bermudez, sobre mi y otros, es falso. Miente una vez mas, una persona que fue expulsada de su suprimida organizacion, Sodalicio, por mala praxis periodística.
Los periodistas supimos de los presuntos delitos del Padre Omar a raíz de una investigación que realizamos con Epicentro TV desde junio pasado. Esperamos que la iglesia católica investigue bien el caso y se tutele la integridad de la víctima".
Y continua: “Los periodistas supimos de los presuntos delitos del Padre Omar a raíz de una investigación que realizamos hace unos meses y que en su momento detallaré. Solo recientemente, cuando cambiaron las condiciones, lo hicimos público con la esperanza de que la Iglesia, ni que sea una vez, actúe con diligencia. Ahora esperamos que sepa investigar bien y tutele la integridad de la víctima”.
En definitiva, un nuevo ataque mediatico del Sodalicio contra el Comisario Pontificio, Jordi Bertomeu. Es el “punching ball” que recibe todos los golpes que, en este caso, irían contra el Papa, al que odian especialmente todos aquellos que quisieran perpetuar sus estructuras abusivas y corruptas.
El Sodalicio ha gozado de total impunidad en Peru durante años y años, aprovechando la estructura corrupta de sus instituciones. Solo la intervención exterior desde el Vaticano, esta vez, confiada a Jordi Bertomeu, ha sido capaz de iniciar un proceso de justicia y reparación. El Comisario Pontificio no lo tiene fácil. Pero cuenta con la cercanía y la solidaridad de todos aquellos que creemos que otra Iglesia es posible.