26 de febrero: I Jueves de Cyaresma
26 de febrero, I Jueves de Cuaresma
Texto bíblico
“Señor mío, rey nuestro, tú eres el único. Defiéndeme que estoy sola y no tengo más defensor que tú, porque yo misma me he puesto en peligro” (Est 4)
Texto evangélico
“Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre. Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le dará una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden!” (Mt 7, 7-11).
Comentario
La Cuaresma es tiempo de oración, de súplica, de conversión. Es tiempo de confianza, de sabernos salvados, redimidos, justificados. El ejemplo de la reina Ester, y sobre todo la afirmación evangélica de que nuestro Padre del cielo dará cosas buenas a los que se lo pidan, debe ofrecernos confianza.
Este tiempo, la Iglesia reza de manera especial por la conversión de cada uno de nosotros, pero depende de cada uno abrirse a la gracia. Si llueve y uno lleva impermeable, o paraguas, por mucha que sea el agua no nos mojamos, hay que estar abiertos, permeables, dispuestos al cambio de vida.
Son muchos los ejemplos de lo que se consigue con la oración de súplica. Es famoso el ejemplo de santa Mónica pidiendo la conversión de su hijo Agustín, quien nos ofrece en el libro de las Confesiones su proceso de buscar el amor fuera de Dios, hasta que descubrió quién era en verdad el Amor.
Propuesta
Inquieto está nuestro corazón, hasta que descanse en Él.
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