8 de marzo: III Domingo de Cuaresma
8 de marzo: III Domingo de Cuaresma
Texto bíblico
El pueblo se querelló contra Moisés y dijo: «Danos agua que beber». Él les respondió: «¿Por qué os querelláis contra mí?, ¿por qué tentáis al Señor?». Pero el pueblo, sediento, murmuró contra Moisés, diciendo: «¿Por qué nos has sacado de Egipto para matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados?». (Ex 17, 2-3)
Texto evangélico
Jesús le contestó: «Si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice “dame de beber”, le pedirías tú, y él te daría agua viva». La mujer le dice: «Señor, ¿de dónde sacas el agua viva?; Jesús le contestó: «El que bebe de esta agua vuelve a tener sed; pero el que beba del agua que yo le daré nunca más tendrá sed: el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna». (Jn 4, 10-14)
Comentario
Durante los domingos del ciclo “A”, la Liturgia de la Palabra nos presenta las grandes catequesis que recibían los catecúmenos, que se preparaban para recibir el bautismo en la Noche de Pascua. Hoy, el relato de la samaritana en el que se presenta Jesús como quien sacia la sed, porque es el agua viva, nos lo presenta como el nuevo Moisés.
Siempre que aparece el agua en el relato bíblico se debe interpretar como referencia al bautismo, clave para disponer a los catecúmenos y a los bautizados para profesar o renovar las promesas bautismales.
Sin embargo, aunque se puede interpretar el diálogo de Jesús con la samaritana en clave bautismal, desde el contexto bíblico, también es posible abrirse al sentido esponsal. Desde esta perspectiva, las palabras de Jesús a la mujer samaritana extienden la salvación a todos los pueblos.
Propuesta
Disponte a preparar tu renovación interior.
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