Hazte socio/a
Última hora:
Vuelta al cole... para todos

“Te he constituido centinela para la Casa de Israel"

"Los invito a pedirle hoy a nuestra madre que nos auxilie en nuestra responsabilidad de ser centinelas de nuestros hermanos"

Cardenal Aguiar

En la primera lectura, el profeta Ezequiel nos ha recordado que debemos ser un auxilio para nuestros prójimos: “Esto dice el Señor: a ti te he constituido centinela para la casa de Israel”

Para cumplir esta misión, debemos compartir fraternalmente el fruto de nuestras reflexiones al escuchar la palabra de Dios. Y es Jesús el camino. ¿Cómo vamos a ayudar al otro a salir del mal? Mostrándole a Jesús y sus enseñanzas. Por eso respondíamos en el salmo: “Hagámosle caso al Señor que nos dice: no endurezcan su corazón”. Es decir, debemos ser misericordiosos y ayudar al prójimo necesitado. 

Cartel del Jubileo Guadalupense

San Pablo, en la segunda lectura, nos exhorta en la misma línea: “Hermanos, no tengan con nadie otra deuda que la del amor mutuo. Porque el que ama al prójimo ha cumplido ya toda la ley”. “En efecto, los mandamientos, … se resumen en éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. 

Y en el canto de respuesta a la lectura del evangelio, allí hemos reiterado nuestra misión: “Dios… nos ha encomendado a nosotros el mensaje de la reconciliación”.  

Finalmente, en el evangelio, Jesús señala que el buen centinela debe dar a conocer lo que observa, auxiliándose de uno o más personas para la corrección fraterna. Así dice lo afirma: “Jesús dijo a sus discípulos: Si tu hermano comete un pecado, ve y amonéstalo a solas… Si no te hace caso, hazte acompañar de una o dos personas”.  

Y termina diciendo Jesús hoy que nos garantiza la ayuda divina: “Les aseguro que si dos de ustedes se ponen de acuerdo para pedir algo, sea lo que fuere, mi Padre celestial se lo concederá. pues donde dos o tres se reúnen en mi nombre, ahí estoy yo, yo estoy en medio de ellos”.  

Donde dos o tres se reúnen en mi nombre, ¿cuántos estamos aquí? ¿Dos o tres? Muchos más. La oración en común es por tanto, indispensable y necesaria. 

Por eso, papá, mamá, al hacer oración en su casa junto con sus hijos, hijas o con toda la familia, se hace presente Jesús. Jesús va a ayudar, auxiliar en lo que sea solicitado. 

Los invito a pedirle hoy a nuestra madre que nos auxilie en nuestra responsabilidad de ser centinelas de nuestros hermanos. Pidámosle a ella, abriéndole nuestro corazón, porque hay veces que no encontramos el momento o la manera de corregir al prójimo equivocado, para hacerle ver, que está en camino que lo lleva al mal. 

Pero con la ayuda del Señor, sin duda, recibiremos el auxilio conveniente.  

En un breve momento de silencio, cada uno le abre su corazón para pedirle, según sus circunstancias, la ayuda para ser buen centinela de sus hermanos.

Madre nuestra, María de Guadalupe, recordando que viniste para dar a conocer al verdadero “Dios por quien se vive”; te pedimos nos auxilies para ser buenos y fieles discípulos de tu hijo Jesús, conduciendo nuestra vida conforme a sus enseñanzas y así llegar a la casa de Dios Padre y gozar de la vida eterna. 

Madre querida, ayúdanos a ser buenos centinelas para acompañar a nuestros prójimos, especialmente a quienes han obrado mal, y orientarlos para volver al buen camino de la sana relación con los demás. 

En este domingo recordamos el hermanamiento con el Santuario, dedicado a la bienaventurada Virgen María, bajo el título de Nuestra Señora de Guadalupe en Extremadura, dentro de la Arquidiócesis de Toledo, España.  

Por eso te pedimos, Madre, que nos animes a propiciar la oración en común entre nuestros pueblos de México y España, y la solidaridad en todos los ámbitos de la vida cotidiana, consolidando buenos y perdurables cimientos, que generen la civilización del amor, y que haga brotar en los corazones de los hombres y las mujeres de nuestro tiempo, ese río de agua viva, que salta hasta el cielo para dar a Dios un culto en Espíritu y en Verdad. 

Nos encomendamos a ti que brillas en nuestro camino como signo de salvación y de esperanza. 

¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María de Guadalupe! Amén.

También te puede interesar

Lo último