Comunidad Ruah: dos años de acompañamiento
La presencia de la RUAH se manifiesta como fuerza vivificadora, guía e inspiración para el pueblo de Israel; actúa suscitando líderes, profetas, hombres y mujeres llamados a cumplir una misión en contextos marcados por la opresión y la esperanza. Como comunidad católica inclusiva en Ciudad de México, elegimos este nombre porque con él elegimos también nuestra misión: llevar la Buena Nueva, sanar los corazones heridos y proclamar la libertad.
Ruah es una palabra de origen hebreo que se traduce como “espíritu o aliento”. Se asocia con la presencia de Dios y se refiere a su fuerza vital. En el Génesis aparece “revoloteando sobre las aguas” (Gen.1, 2), vuelve a mencionarse cuando Dios otorga el aliento de vida (la ruah) en la nariz de Adán (Gen. 2, 7). La palabra, cuyo sentido original y gramatical es femenino, la utilizamos como sinónimo del Espíritu Santo.
Desde las primeras páginas del Antiguo Testamento, la presencia de la ruah se manifiesta como fuerza vivificadora, guía e inspiración para el pueblo de Israel; actúa suscitando líderes, profetas, hombres y mujeres llamados a cumplir una misión en contextos marcados por la opresión y la esperanza.
Destaca la figura del profeta Isaías, cuya experiencia de unción revela con especial claridad el dinamismo del Espíritu. “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido” (Is. 61,1), anunciando una misión centrada en llevar buenas noticias a los pobres, sanar corazones heridos y proclamar la libertad a los cautivos. Esta unción no solo legitima su voz profética; la orienta hacia la justicia y la restauración social.
Todo este preámbulo nos lleva a entender por qué, como comunidad católica inclusiva en Ciudad de México, elegimos este nombre, porque con él elegimos también nuestra misión: llevar la Buena Nueva, sanar los corazones heridos y proclamar la libertad.
Desde hace un par de años hemos encontrado en la virtualidad una manera de construir cada semana un lugar de encuentro donde compartir la fe y la cotidianidad de hermanarnos y de reconocernos como iguales. Quienes participamos venimos de muchas latitudes, de diferentes vivencias y desde diferentes historias personales de fe y por ello los temas que abordamos son de lo más misceláneo, pues consideramos que la ruah se manifiesta en todas las inquietudes.
Tenemos como pilar fundamental la responsabilidad social de los cristianos frente a las realidades del mundo y nos sentimos llamados a estar en continuo diálogo con ellas; por lo que participamos en encuentros académicos, en encuentros de oración con otras denominaciones cristianas, somos abiertos al diálogo interreligioso y nos sabemos herederos beneficiarios del movimiento LGBTQ+ en su ámbito civil.
Como hijos de la Iglesia, nos unimos a otras comunidades católicas del país en la REDCAM (Red Católica Arcoiris México), vivimos públicamente nuestras devociones comunitarias e individuales y compartimos la Eucaristía cada domingo. Consideramos la oración como una actividad sustantiva y la promovemos en sus diferentes métodos.
Hemos logrado tejer redes de apoyo en la escucha y en la calidez humana antes las dificultades. Nos abrazamos y amamos; nos escuchamos y comprendemos. Creemos firmemente que el Espíritu Santo nos inspira para crear espacios seguros para todxs. La salud socioemocional también es importante para el desarrollo integral, libre de estigmas y con un enfoque relacional, de modo que varios de nuestros espacios son dirigidos por nuestro equipo de especialistas.
En comunidad Ruah cumplimos dos años. Ha sido un camino francamente aleccionador y bello; hemos podido conocer y compartir con muchísimas personas y reconocido en ellas el rostro misericordioso de Dios. Estamos segurxs de que aún tenemos mucho que hacer en el campo de la misión y del activismo, nos emociona sobremanera descubrir qué sigue; pero sabemos que juntxs, en comunidad, será la manera más sencilla y amorosa de caminarlo.
@comunidadruahmex