El evangelio es exigente, de Jesús se puede decir que fue contracultural, con lo cual no es extraño que haya despertado persecución y lo hayan asesinado
La pregunta para nosotros es si mantenemos esa fidelidad al evangelio o lo hemos acomodado, rebajado o desdibujado, convirtiéndolo en una religión que tranquiliza la conciencia, pero no despierta a la conversión como si lo hace el evangelio
La referencia a los pequeños, a los pobres, a los últimos a los ojos humanos, nos recuerda que el evangelio siempre se pone del lado de los más necesitados y quienes quieren vivir el evangelio han de ponerse del mismo lado.