Ascensión: Icono-Luz del Camino hacia la Verdad de la Vida
Para ascender a los cielos descender a la vida
Subir a los cielos es extenderse al Universo
Ascensión es palabra-brújula de lenguaje religioso: apunta simbólicamente al norte de la Vida verdadera y señala el camino al más allá de vida y muerte. Más allá no significa detrás ni después de la muerte, porque no hay un detrás espacial ni un después temporal al otro lado de la puerta del morir. ivo
Morir no es no es definible ni cosificable. Por esa puerta no se entra , sino se asciende a otra dimensión: la de la esfera infinita, en la que cualquier punto es centro y presente.
Ascensión es un Icono, un Kôan, luz en el camino, no un concepto, ni un dogma, ni una idea, ni un mito.
Se habla de la Ascensión como del Nirvana con metáforas del cruce del río, pero falla el lenguaje y se cae en la ambigüedad de sugerir el paso espacial a la “otra orilla” para seguir caminando temporalmente “por la otra orilla de enfrente” (sin salir de esta dimensión, como si vida eterna fuera mera sobrevida ilimitada). Más apropiado sería sumergirse en mitad de la corriente hacia el fondo, pero no para ahogarse en un río, sino para descender al centro y ascender al horizonte ilimitado de la esfera infinita.
Ascensión puede ser Des-censión y trascender, puede ser tras-descender, habrían dicho Nicolás de Cusa, el Maestro Eckhart, Teresa, Juan o Catalina... Cuando ellos y ellas meditaban el vivir y el morir, contemplando el icono-kôan de la Ascensión oraban poetizando: “Enderézame hacia tu infinita altura, ensánchame hasta tu holgura inmensa, arráigame en tu hondura sin fondo”.
Ascensión es palabra-brújula que señala el rumbo para caminar al encuentro de “El Que Vive”. Para no extraviarse, atención a los símbolos. Atención a los cielos, “No os quedéis embobados mirando a las alturas” (Hechos 1,1-11); así dice la Palabra de Vida a la comunidad tentada de evadirse mirando a los cielos.
Ascensión es entrada en la dimensión de vida eterna supra-espacial y supra-temporal, que en el presente absoluto lo llena todo. Ascensión es Extensión al Universo. Efesios (1, 17-23; cf. 4, 10: “para llenarlo todo”).
Atención a la intuición de Juan evangelista para comprender que Resurrección, Ascensión y entrega del Espíritu son un todo inseparable, que coincide con la muerte y la lanzada en el costado, de donde brota sangre y agua (Jn 19, 29-34)”.
Comprender el símbolo-parábola-icono-Kôan de la Ascensión del Señor a los Cielos presupone atención a lo interior para comprender que Ascensión es símbolo de ascender y ytrascender, pero trans-descendiendo.
Ascensión al Cielo es descenso a la vida en el instante presente.
Ascensión es percatarse de la Presencia del Camino en lo frágil, lo marginado, lo periférico, lo que se descubre al bajarse a lo injusticiado y vulnerado ... en Gazas y Galileas de cada día le encontraréis (Mc 16, 7) .
Ascesión es palabra-brújula que señala el norte de la Vida verdadera. Ascensión es abrir los ojos de la sabiduría cordial para caer en la cuenta de que camina a nuestro lado (Mt 28, 20) lo absoluto Así-siempre-presente, visible para los ojos del corazón e invisible para la inteligencia articial.
Ascensión es llamada a percibir la Presencia del Camino a diario. “Con vosotras y vosotros a diario hasta el fin de los siglos” (Mt 28, 20) y en el compartir comunitario: “allí donde os reunís, dos o tres, en mi nombre (cf. Mt 18, 20).