Sin fronteras: Carta de un Migrante Evangélico a Francisco
Un papa ecuménico a carta cabal
En estos momentos de despedida me llega esta reflexión de un joven migrante, de la iglesia evangélica, que forma parte de nuestro equipo diocesano de ecumenismo y diálogo interreligioso. Santi es un joven está atendiendo a mayores en nuestra ciudad, esperando su reconocimiento legal. Su pasión es el evangelio y su fe, profundiza con ardor en la teología y busca cada día crecimiento en la verdad y en la fraternidad. Yo soy testigo de su proceso y lo admiro. Os comparto su reflexión que es digna de enmarque, así es como un joven evángelico paraguayo siente la figura del hermano Francisco.
“..Felices los perseguidos por causa de la Justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos..” (Mt. 5:10)
Cuando pienso en Francisco, pienso en este texto de la Biblia y de cómo esta porción de las bienaventuranzas se hace y se hizo real en todo su trayecto Pastor-Papa y vida personal como también ministerial.
Como Evangelico crecí dentro de una esfera que miraba y escuchaba a tientas todo lo que tenía que ver con el Papa, el Vaticano y su Iglesia, perseguiamos y perseguimos todo aquello que pensamos en nuestra finitud e ignorancia que no es parte con nosotros, que no se amolda a nuestras doctrinas y teologías y que no proclaman en nuestro entender la verdad correcta de Jesus.
Pero fue en esos instantes de la vida, con sus idas, vueltas y transiciones tan particulares que la sonrisa y la felicidad de Francisco que siempre lo representó, apareció en mi vida. el tipo de felicidad que transmitía Francisco, el cual lo hacía “Bienaventurado” se fundamentaba en este “otro mundo posible: sin fronteras ni barreras” que trascendieron más allá de sus propias encíclicas, esta se encarnaban en sus sonrisas, afectos, diálogos, escucha, ternuras y espacios que generaba: espacios de re-enfoque hacia lo descartado de la historia, espacios de acogidas y restauración a lo excluido de esta tierra.
El costo de ser bienaventurado, feliz y con una sonrisa que ama más allá de las fronteras y barreras le ocasionó el ser perseguido, criticado, rechazado y etiquetado, pero siempre ante toda las contra-respuestas que Francisco daba iba acompañado con una sonrisa fraterna, de amor, de perdón si es necesario y un deseo de eterna hermandad.
Francisco a mi forma de ver, sentir y juzgar en cuanto a su vida, teología y praxis siempre estaba impulsada y motivada por la Justicia de Dios, la Justicia de los cielos que desciende y camina con todos aquellos vulnerados y envueltos en tantas injusticias, me encanta ver a Francisco como alguien que persiguió con toda la totalidad de su ser la reivindicación, dignidad y respeto de los pobres, y no es que solamente hablo de los Pobres económicamente, sino que redimensionar el concepto de Pobreza más allá de las propias ideologías y políticas.
Hablo de la Pobreza en cuanto a un universo y creación que gime, hablo de pobreza ante la intolerancia hacia la diversidad, hablo de pobreza en cuanto a estructura que oprime, hablo de pobreza y denunció contra ella en cuanto al prójimo en todas sus condiciones es maltratado, invisibilizado, marginado - con sus luces y sombras Francisco trato de seguir el ejemplo de su Maestro, de sentir y no cambiar la raíz de su pueblo (De nuestros pueblos latinoamericanos). Francisco, apropio aquello que Edward Schillebeeckx mencionó: “...De que Dios se encuentra de lado del bien y eso beneficia a todos los seres humanos, y de ese lado tenemos que ponernos los que seguimos a Jesus en vida para no confiscar..”
Como migrante paraguayo evangélico: Francisco se volvió y es un referente de que Dios está presente más allá de mis propios paradigmas teológicos y que Dios se hace vivo y liberador en los caminos donde menos esperamos, que en el fango y en todo sitio donde no se respete la vida del “otro/otra” Dios está ahi revolucionando y persiguiendo para que el Reino de Dios alumbre sobre todo mal y tinieblas.