En Monterrey (Ourense), en uno de los salones del Parador nacional, se celebró la semana de novela histórica. Después de asistir a las charlas impartidas por primerísimas plumas del género: Corral, Poyato, Gabas, Raro, Feijoó y Zunzunegui, los asistentes, llegados de todas partes de Galicia y de más allá del Padornelo, que llenaban de bote el salón, podían contemplar, desde la explanada que rodea el parador, el Valle del Támaga, cuna de generosos caldos. La Semana estuvo patrocinada por el Concello de Monterrey, la Diputación de Ourense y empresas locales, muy especialmente por Roberto Verino, y la colaboración del Parador Nacional. Organizó las jornadas el antropólogo Miguel Losada, aconsejado y ayudado por los bibliotecarios de Verín, Vicente y Aurora, premiados en múltiples ocasiones por el Ministerio de Cultura y por la CE. “Este tipo de celebraciones no dejan tanto dinero como unos carnavales, pero colocan el pueblo en el mapa cultural de España”, dijo alguien. Otro añadió: Increíble, el hambre de cultura del pueblo