2 may 2026
Desde el vacío infinito
Los recuerdos, y hasta lo olvidado, perviven de mil maneras. Aunque no hay nada para siempre, aunque de todo aquello ya no queda nada, las raíces profundas luchan siempre por brotar otra vez porque pasado y futuro no terminan nunca. La memoria, hecha “de retazos de recuerdos fabricados y de malogrados olvidos”, es incombustible y se revitaliza a medida que incorpora nuevas experiencias, creaturas, cada una de ellas, de la forma de mirar la vida, de las ansias de saber y del coraje de envolverse con los huesos de los muertos. Los reflejos y destellos de la farándula solo son notas sobre el agua que corre. La luz llega del vacío infinito, captada solo por quienes contemplan el vacío. “El viento y la piedra son el mundo de la cima”. Detrás de cada café, de cada trifulca, hay soledades y silencios que merecen atención.