Los políticos saben que pierden el tiempo hablando contra la extrema derecha y llamando ignorantes a sus votantes. Pero siguen dando llena al mono hasta que aprenda inglés sabiendo que nunca lo va a aprender. No pueden reconocer que la extrema derecha sube al poder porque los políticos que gobiernan son corruptos, mentirosos, inútiles, y les interesa más la gestión de los problemas que su solución. La solución soo cuando su gestión los ahoga. A los partidos les interesan votantes incondicionales, a las iglesias creyentes fieles y a los mercaderes compradores compulsivos. A ninguno de ellos le interesa el sentido crítico.