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Elizalde responde a los curas críticos con su gestión: "Seguiré trabajando, escuchando y acompañando a todos"

"Estoy abierto a todo el diálogo sin ninguna pega y todo el afecto pues llevo en mi corazón a todos los sacerdotes, aunque el afecto llega a quien se deja querer y por mí decía no va a quedar y no ha quedado y en adelante tampoco"

Juan Carlos Elizalde

(Diócesis de Vitoria).- En la tarde de ayer, 5 de mayo, comenzó a distribuirse un escrito firmado por dos sacerdotes jubilados en nombre de 52 curas de la Diócesis, aunque sólo estaba firmado por estas dos personas, quienes lo entregaron en persona al Obispo el lunes tras solicitarle ese mismo día una reunión. Tras esta cita en la sede episcopal de más de una hora de duración, los dos sacerdotes le dijeron al prelado que no tenían intención de hacer público el escrito pero, puesto que al día siguiente ya lo era, el Obispado, como respuesta a sus afirmaciones, ha subido a la web oficial diocesana la homilía íntegra que pronunció Mons. Juan Carlos Elizalde de manera pública en la Misa Crismal de 2017, la segunda presidida como Obispo de Vitoria desde su consagración episcopal por el Papa Francisco en marzo de 2016. 

D. Juan Carlos Elizalde ha querido salir a la palestra para confrontar este escrito distribuido a varios medios de comunicación. El prelado corrobora que “el lunes dos sacerdotes vinieron a presentarme un documento donde se expresaba el descontento de algunos sacerdotes en estos 10 años míos aquí en la Diócesis. El documento solo tenía dos firmas, los dos que por lo portaban, sin más firmas y, por tanto solo dos firmaron aunque expresen el sentir de más gente”. 

El Obispo de Vitoria afirma que “de entrada, tengo que decir que hace un mes y medio el Consejo de Presbiterio –el órgano consultivo del Obispo más sacerdotal y que representa a todos los curas en la Diócesis– en su comunicado oficial al estrenarse como Consejo de Presbiterio decía, literalmente, queremos mostrar nuestro apoyo y subrayar nuestra comunión con nuestro obispo don Juan Carlos, a quien reconocemos sus esfuerzos como pastor de esta iglesia particular, revitalizando el seminario, sin seminaristas a su llegada, estimulando las vocaciones, renovando la facultad de teología y fortaleciendo la formación laical, sacerdotal y religiosa. 25 votaron sí al comunicado y uno votó que no” ha recordado. “Este es el estado de nuestro Consejo de Presbiterio” ha aseverado. 

Juan Carlos Elizalde, obispo de Vitoria | Inaki Berasaluce

Al hilo del escrito firmado por estos dos sacerdotes, Mons. Elizalde ha creído positivo “refrescar mi homilía de la Misa Crismal de 2017, después de estar un año en la Diócesis, en las que prácticamente ya existían todas estas cosas que en el documento aparecen como son el desánimo, su sensación de fracaso o esa falta de comunión”. En aquel discurso público decía “yo soy consciente de mis límites, lo he sido siempre, ninguno de los sacerdotales es perfecto y por eso he buscado rodearme de colaboradores diversos, por eso sigo abierto al diálogo y de hecho están funcionando perfectamente tanto el Consejo Pastoral, el Consejo de Gobierno y todos los consejos de consulta y participación en la diócesis sin ninguna pega”.  

Siguiendo con su texto de 2017, recordaba que “el problema no es la situación trágica de nuestra Iglesia de Vitoria, sino la falta de reacción” calificando la “situación de nuestra Diócesis de dramática”. “Estadísticamente lo que ocurre en nuestra Diócesis no es normal en la Iglesia”. “Así me encontré yo la Diócesis” ha subrayado, lamentando entonces la “falta de reacción”. Esto lo advirtió en el primer año como Obispo de Vitoria. 

Hace nueve años preguntaba a los sacerdotes “ante esta situación trágica de nuestra Diócesis ¿por qué tan poca reacción?”. Respondía entonces que “ahí están los siete vicarios episcopales, colabora a fondo con el que prefieras y fija una hoja de ruta con él pero reacciona. ¿Es la profunda insatisfacción personal de algunos? Es tu vida, afróntala. ¿Van a tener siempre otros la culpa? Contrasta, confiésate, pide acompañamiento personal pero reacciona”. En aquella misa lamentó que alguna hubiese abandonado su responsabilidad. “¿Has tirado la toalla? Me da pena pero yo seguiré luchando por rescatarte para la esperanza. ¿Que no dan más de sí tus fundamentos teológicos, sacramentales, cristológicos o eclesiológicos? Pues hablamos, pero igual es momento de mirar a la Iglesia Universal, a los planteamientos teológicos que propone y a su magisterio. ¿Que es un tema de fe? Habrá que afrontar la crisis con valentía y reaccionar”. Los sacerdotes, decía, “estamos acostumbrados a acompañar a otros en procesos de conversión y en crisis de fe, yo no voy a ahorrar esfuerzos intentándolo”.  

En aquella Semana Santa el Obispo afirmaba que "esta dura denuncia que hago hoy es también camino hacia la esperanza. No estoy diciendo que no se trabaje, algunos demasiado quizás, más allá de la edad. Digo que se trabaja como si las cosas fueran bien, como si todos los fundamentos estuvieran bien puestos, como si no hubiera que revisar nada, como si los frutos fueran abundantes y eclesiales. Digo que se sigue trabajando sin reaccionar y, en parte, sin demasiada esperanza”. 

Seminario Diocesano de Vitoria

Antes aquellas palabras, el Obispo de Vitoria lamenta “ninguna autocrítica”. “Entonces, en aquel momento, parte del sacerdocio reaccionó y hoy la Diócesis es distinta y hay una vitalidad mucho mayor, pero otra parte no reaccionó y ya estaba viviendo entonces este desánimo y desaliento que hoy confiesan, nueve años más tarde”. “Yo así me los encontré” sentencia.  

En la homilía en ese día sacerdotal por excelencia el prelado afirmaba ”si no reaccionamos como presbiterio la situación vocacional de nuestra iglesia diocesana es trágica. Como sacerdotes no podemos mirar a otro lado; yo no puedo mirar a otro lado y trabajaré, pediré ayuda, tocaré todas las puertas que haga falta y trataré de rezar hasta el límite de mis fuerzas pero no nos podemos conformar con nuestra terrible situación vocacional”. A este hilo Mons. Elizalde es claro: “Yo estoy cumpliendo mi tarea; estoy siendo Obispo; estoy siendo fiel a lo que la Iglesia Católica propone; estoy siendo sinodal y agradecido al Sínodo porque nos ayuda a poner todos los temas sobre la mesa”.

En este sentido, el Obispo de Vitoria recuerda que “estoy continuamente con los sacerdotes, por ejemplo este viernes como todos segundos viernes de mes, en el retiro con todos los sacerdotes, estaré el sábado presentando el Plan Diocesano en Estibaliz, mi puerta está abierta a todos, como ejemplo, la mañana del pasado lunes cuando me dijeron que tenía que recibirles a estos dos sacerdotes y así les recibí, tranquilamente”. “Estoy abierto a todos y no tengo ningún problema de diálogo”, ha destacado. 

Pese a este escrito, D. Juan Carlos Elizalde asegura que es un “momento bonito porque la Diócesis es distinta, hay realidades maravillosas, hay vocaciones, hay parroquias muy renovadas donde estamos poniendo más servicios religiosos y no tenemos que cerrar parroquias y donde están integrándose muchos de nuestros sacerdotes estudiantes que estarán un tiempo con nosotros”.  

Así, finaliza, “estoy abierto a todo el diálogo sin ninguna pega y todo el afecto pues llevo en mi corazón a todos los sacerdotes, aunque el afecto llega a quien se deja querer y por mí decía no va a quedar y no ha quedado y en adelante tampoco”. 

Antes de concluir se ha querido dirigir a estos dos sacerdotes portadores del documento a quienes les recordó que “no tiene ninguna pega en juntarme con todos los que quisieran y hablar de los temas del documento y de su malestar”. “Seguiré trabajando, escuchando, corrigiendo lo que deba corregir y acompañando a todos. Seguiré invitando a caminar juntos con pasos audaces, consensuados y en comunión con la Iglesia Universal”. 

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