Frente a la pornografía, la diócesis de Castellón presenta un documento para orientar sobre la protección de los menores
El obispo Casimiro López afirma en una carta que estamos ante "uno de los desafíos educativos y pastorales más graves de nuestro tiempo"
La Diócesis de Segorbe-Castellón ha presentado este martes el documento 'Protección de los menores frente a la pornografía y contenidos violentos', un texto elaborado tras "varios meses" de trabajo coordinado que ofrece "criterios, orientaciones y propuestas concretas" ante el "creciente impacto" de estos contenidos en niños y adolescentes.
Así lo han trasladado el delegado diocesano de Medios de Comunicación Social, Héctor Gozalbo; el obispo de la Diócesis, Casimiro López Llorente, Ignacio Estévez, experto en ciberseguridad, y Juan Gozalbo, miembro de la Delegación de Medios, según ha informado el Obispado en un comunicado.
En una carta remitida a toda la Diócesis con motivo de la publicación del documento, el obispo advierte que "nos encontramos ante uno de los desafíos educativos y pastorales más graves y urgentes de nuestro tiempo" y subraya que el acceso "muy frecuente y en edad cada vez más temprana" a la pornografía y a contenidos violentos a través de dispositivos digitales "está afectando profundamente al desarrollo afectivo, psicológico y espiritual de niños, adolescentes y jóvenes".
Esta realidad, añade el obispo en el escrito dirigido a sacerdotes y fieles, "interpela directamente a toda nuestra Iglesia diocesana, a las familias y a las instituciones educativas, llamadas a acompañar, formar y proteger a los menores con responsabilidad y amor".
Durante los últimos meses, las Delegaciones diocesanas para la Catequesis y el Catecumenado, para la Enseñanza, para los Medios de Comunicación Social y para la Familia y Defensa de la Vida han trabajado de manera conjunta en la elaboración del texto, para lo que han contado además con la colaboración de profesionales de la antropología y de expertos en seguridad e informática, que han aportado su competencia técnica y su experiencia profesional.
El resultado es un documento que combina "tres dimensiones fundamentales": datos objetivos para comprender la magnitud del problema; claves educativas y antropológicas que iluminan la formación afectivo-sexual desde una visión integral de la persona y orientaciones prácticas, incluidas herramientas de protección digital, para crear "entornos más seguros."
Entre estas se encuentran pautas concretas para la configuración de dispositivos, recomendaciones sobre control parental y filtrado de contenidos, criterios para el acompañamiento educativo en el uso de redes sociales y propuestas para establecer normas claras y coherentes tanto en el ámbito familiar como en el escolar.
A quién va dirigido
El texto se dirige, en primer lugar, a los padres y madres, "primeros y principales educadores de sus hijos", llamados a acompañarlos también en el ámbito digital "con cercanía, claridad y coherencia". Asimismo, está destinado a catequistas y a todos los agentes implicados en la pastoral infantil y juvenil -en parroquias, movimientos y asociaciones-, así como a los equipos directivos y docentes de los centros educativos diocesanos y colegios de la Iglesia.
No obstante, como subraya el Obispo, se ofrece "a todos", independientemente de sus convicciones religiosas, como un "servicio al bien común y a la protección integral de los menores".
Uno de los ejes centrales destacados por el obispo es que "la verdadera protección de nuestros menores no se limita a soluciones técnicas, aunque estas sean necesarias" y requiere "una educación en la libertad y la responsabilidad, una formación de la conciencia y una propuesta cristiana, positiva y esperanzadora del amor humano y de la sexualidad".
Casimiro López añade que solo desde la colaboración entre familia, escuela y comunidad cristiana será posible afrontar este desafío "con eficacia y espíritu evangélico". En este sentido, anima a acoger el documento "como una herramienta de trabajo y de reflexión", capaz de suscitar encuentros formativos, diálogo en las familias e iniciativas educativas, así como un "renovado compromiso pastoral con niños, adolescentes y jóvenes".
Con esta iniciativa, la Diócesis "reafirma su compromiso decidido con la protección integral de los menores y con una educación afectivo-sexual auténticamente humana, consciente de que se trata de una de las cuestiones más decisivas para el presente y el futuro de la sociedad", apunta el Obispado.