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Teo Nieto: "La sinodalidad no es una estrategia, es fidelidad al Evangelio"

Teo es sacerdote en Zamora. Se ha reunido con los sacerdotes diocesanos de Coria-Cáceres para hablar de cómo crear pequeñas comunidades que lleven adelante parroquias

Teo Nieto

(Diócesis de Coria-Cáceres).- Teo Nieto es sacerdote en Zamora, ha sido el encargado de impartir la formación sacerdotal en nuestra diócesis a sacerdotes y diáconos este lunes 16 de febrero.

Cuenta con 43 pueblos a su cargo, según el último recuento. ¿Ha subido alguno más?

No, de momento no. Pero siempre es importante señalar que no son “mis” pueblos, sino que somos un equipo que acompaña 43 comunidades.

Precisamente hablando de ese equipo, se ha reunido con los sacerdotes diocesanos de Coria-Cáceres para hablar de cómo crear pequeñas comunidades que lleven adelante parroquias, ofreciendo a cada uno una tarea y su lugar en la comunidad. Esto entra en la línea de la sinodalidad que vivimos en la Iglesia. ¿Qué consejo les está dando a los sacerdotes?

De momento, hasta ahora, hemos estado ayudándonos a entender la realidad social y eclesial que vivimos. Es importante comprender que estamos en un contexto de individualismo y economicismo, que también afecta a las pequeñas comunidades. El individualismo destruye lo comunitario y, cuando hablamos de singularidad, hablamos de comunidad. Por otro lado, el economicismo solo “rinde” en lo grande, no en lo pequeño. Esto también nos puede afectar en la Iglesia, es decir, despreciar o dejar a un lado las pequeñas comunidades para apostar por los grandes focos, las grandes masas y todo ese tipo de cosas.

Tenemos un ejemplo muy claro: nuestro Señor, con 12 discípulos, hizo una gran revolución, ese gran “lío” del que hablaba el Papa Francisco. Ahora toca volver a pensar no en los números, sino en esas realidades personales. Una diócesis rural donde tenemos muy poquitas personas en las comunidades pero que también son importantes: hay que cuidarlas.

Claro, pero por eso precisamente yo les he lanzado el reto: ¿qué pastoral queremos? ¿La pastoral del templo, la del “postureo”, o queremos la pastoral de Nazaret, de lo pequeño? Por ejemplo, Belén de Judá no es ni mucho menos la más pequeña de las aldeas de Judá. O sea, apostar por lo pequeño porque fue por lo que apostó el Señor. El signo que nos dio fue ese. Y cuando dices “de 12 y mira cómo le salieron”: que uno lo traicionó, otro lo negó, y donde estaba, si yo de esos 12 quedo uno al pie de la cruz…

¿Qué pastoral queremos? ¿La pastoral del templo, la del 'postureo', o queremos la pastoral de Nazaret, de lo pequeño?

¿Qué actitudes comunitarias nos hace falta trabajar más? ¿La escucha, la confianza, delegar un poco…?

Creo que hay dos claves que tenemos que superar cuando hablamos de corresponsabilidad, de comunión, de sinodalidad. La primera clave es superar el “como no llego, voy a pedir ayuda”. La segunda clave es, cara a los laicos, el “como no llega, le vamos a ayudar”. Esto es una tarea compartida, y tarea compartida significa responsabilizarnos todos de todo, aunque luego repartamos el trabajo, pero decidir un poco entre todos. Ya lo dice el dicho de la sinodalidad: lo que concierne a todos tiene que ser decidido por todos.

Y “las parroquias serán sinodales o la Iglesia no lo será”…

No podemos pensar en la sinodalidad como una estrategia, sino como fidelidad al Evangelio. Cualquier reforma en la Iglesia no puede pensar: “a ver cómo seguimos manteniendo el garito, cómo seguimos manteniendo a los adeptos…” No. Tenemos que plantearnos la fidelidad al Evangelio. Y desde esa fidelidad al Evangelio, acabamos de ver el texto del joven rico, y si luego al final, con nuestra coherencia y lo que proponemos, hay gente que se va… mala suerte.

¿Cómo pueden esos equipos parroquiales convertirse en verdaderos espacios de encuentro y, sobre todo, de evangelización en el entorno cercano, para no quedarnos de puertas adentro en el templo sino ser Iglesia en salida?

Mira, yo creo que tenemos un método que es precioso. Aparte del análisis de la realidad como método de ver, jugar y actuar, está el método del discernimiento común a través de la conversación en el espíritu, tenemos que trabajar la mística, lo que llamamos a algunos de toda la vida la “mística militante”, es decir, esa mística, esa profundización espiritual, que no hay que confundir la espiritualidad con la emocionalidad, que es algo que también hemos visto. Llegar a una buena espiritualidad que nos saque de nosotros mismos para comprometernos, y ese compromiso, discernir qué es lo que realmente nos pide el Señor. Por eso la conversación en el espíritu creo que es muy importante. Luego también hay que contar mucho con la pedagogía, es decir, respetar los ritmos de las comunidades y de las personas.

Sueño la Iglesia que soñó el papa Francisco: la Iglesia pobre y para los pobres, y desde los pobres, no desde ese despotismo de decir 'todo para, pero sin'… Destruyamos esos dos mitos que tenemos instalados en la conciencia: clericalismo y patriarcado

¿Cómo es la Iglesia universal que sueña Teo Nieto?

Pues la que soñó el papa Francisco: la Iglesia pobre y para los pobres, y desde los pobres, no desde ese despotismo de decir “todo para, pero sin”. Esa Iglesia-comunión, esa Iglesia, en la que destruyamos esos dos paradigmas que tenemos instalados en la conciencia y que el papa Francisco quería: hay que quitar el clericalismo y el patriarcado. Además, de manera unida; no puede caerse una y no caerse la otra, tienen que ir juntas. Con lo cual, yo te diría: esa Iglesia sinodal, que es desde los pobres, para los pobres, con los pobres, porque los pobres, dice el Papa actual en la última exhortación apostólica, son de los nuestros. Esa Iglesia desde ahí, que destruya esos dos mitos que tenemos instalados en la conciencia: clericalismo y patriarcado.

Muchísimas gracias, Teo Nieto, por acompañarnos.

A vosotros.

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