Perfect@s
Jesús creía que podemos ser como dios
Jesús era raro. Jesús creia que podemos ser como dios. Pero claro, su idea de dios era rara, nada que ver con lo que luego haría de dios la teoría católica (teología), omniesto, omniaquello, que el protestantismo ha repetido intacta. Para Jesús dios era -por encima de todo- bueno. Y simple. Bueno y simple. Y eso era suficiente.
Los cristianismos, con sus curas y pastores, sus rituales y rivalidades, con sus discusiones interminables sobre el más allá y sus prohibiciones incontables sobre el más acá, han dicho muchas cosas sobre lo que significa ser como Jesús, imitarlo, seguirlo, caminarlo. Que pasan por la insanía de la mortificación hasta la total desconexión del mundo, un delirio. Imitar al que curaba dolores causándose dolores. Al que tocaba a la gente seguirle evitando a la gente. ¿Qué nos enseñan en los sermones?.
Sin embargo, en uno de los relatos que nos transmiten la buena noticia de Jesús - al que llamamos Mateo - nos aparecen explícitamente dos claves para esa idea rara de ser como dios. Jesús dice que podemos ser perfectos como su dios. ¿Cómo?
Primero, esa parte en la que se nos dice que los enemigos tambien están incluídos en la propuesta del amor. En la lista de los amados, tienen que estar los adversarios, los que te hicieron daño. Así puedes ser como dios.
Hoy muchos se dedican a odiar, al rencor sacro, a la guerra santa, a la fobia mística, y le llaman cristianismo. Hipocresía en estado puro.
Segundo, explícitamente le dice a un chico, 'si quieres ser perfecto' y a continuación, el desprendimiento, la simplicidad, la total libertad que te regala la pobreza, y con esa libertad, seguirlo. Sacudiéndote las propiedades. Así puedes ser como dios.
Hoy muchos se quedan con todas las cosas (las suyas y las de otr@s) y juran que lo siguen. Comfort y música para adorar.
Pero están ellas, ellos, que aman y sueltan, que no dividen el mundo y te quieren, sin preguntarte por tu bando, sino por tu herida. Que no hacen lo que hacen para obtener, para asegurarse lo suyo, sino para no quedarse con lo recibido. Perfect@s, como dios. No impecables, no inmaculados, solo buenos y simples. Buenas y simples. Perfect@s.