💜 Cuaresma: tuya, mía, de todos... Cuaresma para hacernos uno en el camino
Confío en Ti. Ayúdame a ser yo, contigo, para ellos. Amén.
Señor Jesús, el Galileo:
¡Qué miedo me da ser solo tuyo!
Porque ser tuyo es dejar de ser mi propio dueño
para ser, por fin, hermano de todos.
Señor Jesús, el Galileo:
¡Qué miedo me da ser solo tuyo!
Porque ser tuyo es dejar de ser mi propio dueño
para ser, por fin, hermano de todos.
Perdona mis palabras vacías:
a veces te nombro, pero no te abro la puerta;
te estudio, pero no te creo;
te sigo, pero sin soltar mis seguridades.
Enséñame esta Cuaresma que la felicidad
no es un mapa, sino una presencia.
Ayúdame a vivir al día, con el corazón sencillo,
escuchando lo que los poderosos no saben oír
y lo que los humildes ya han comprendido.
No me dejes solo en mi miedo,
pues si el camino fuera imposible,
Tú no me llamarías.
Confío en Ti.
Ayúdame a ser yo, contigo, para ellos.
Amén.
Del Evangelio a la Vida
De la vida al Evangelio.