Luis Santamaría sobre (algunos) retiros de primer anuncio: "No todo vale para lograr el encuentro con Dios"
El especialista en sectas analiza en conversación con RD la nota doctrinal de la CEE sobre algunas experiencias de primer anuncio, que cree que, aunque los obispos no las citan, "parece claro que se refiere a los retiros Effetá y Emaús, y no sé si también en alguna medida al movimiento Hakuna", y en donde reconoce que "no cabe hablar de condena ni rechazo, sino de sana preocupación por parte de los pastores de la Iglesia"
"Una de las cosas que más me preocupan es que una parte significativa de las personas que experimentan un cambio significativo en sus vidas al participar en estas iniciativas son introducidos en una vivencia de la fe cristiana un tanto extraña, donde pesa más el pensamiento mágico que un itinerario de formación de la fe e integración en la normalidad de la vida de la Iglesia, en la parroquia, en el apostolado y el compromiso en el mundo".
La proliferación de iniciativas para el primer anuncio en España no ha pasado desapercida para el investigador, docente y comunicador Luis Santamaría, siempre muy atento a la cara oculta de algunas manifestaciones religiosas, lo que le ha convertido en uno de los mayores expertos en sectas a nivel internacional –una experiencia de años condensada en A las afueras de la cruz. Las sectas de origen cristiano en España– y que, en entrevista con Religión Digital, analiza la reciente nota doctrinal Cor ad cor loquitur —el corazón habla al corazóny desgrana los peligros que existen dado que, como afirma, "ya conocemos casos de aprovechamiento de estos retiros por parte de algunos movimientos para acercarse a personas en un momento de suma vulnerabilidad y sugestionabilidad para captarlas".
Pregunta.La comisión episcopal de Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal Española acaba de advertir en la nota doctrinalCor ad cor loquitur —el corazón habla al corazón— sobre algunas iniciativas de iniciación cristiana en España que pueden derivar en “abusos espirituales”. No ponen nombre a ninguna, pero, ¿de qué iniciativas cree que estarían hablando?
Respuesta. Creo que lo más apropiado es que un documento de estas características no concrete más en ese aspecto, ya que desenfocaría el asunto. No se trata de acusar, sino de alertar sobre posibles riesgos y derivas negativas, ofreciendo criterios claros para el discernimiento. Si hacemos caso al propio texto, se trata de iniciativas del llamado “primer anuncio”. ¿Se refiere a todas? Parece que no, ya que hay algunas de las que no hay quejas ni alertas –pienso, por ejemplo, en los Cursos Alpha o en Life Teen, como convocatorias extendidas por muchos lugares–.
R. Entonces, parece claro que se refiere a los retiros Effetá y Emaús, y no sé si también en alguna medida al movimiento Hakuna. No podemos olvidar, a la hora de valorar el documento y su alcance, que todas estas iniciativas están aprobadas –y a veces promovidas y alabadas– por los propios obispos, por lo que no cabe hablar de condena ni rechazo, sino de sana preocupación por parte de los pastores de la Iglesia.
R. Y una cosa más: de forma directa, creo que podemos ver en ‘Cor ad cor loquitur’ una mirada al estilo carismático (no a los grupos carismáticos de oración o a la Renovación Carismática en concreto). Me explico: más allá de la RCC y de los movimientos eclesiales que se encuadran oficialmente en la corriente carismática, algunos de sus elementos se han “contagiado” a muchas otras realidades eclesiales. Entre las que se encuentran las iniciativas y movimientos que he citado.
P.Una de las advertencias de los obispos es sobre la posibilidad de "abusos espirituales". Una pregunta doble: ¿Sabe si se están registrando casos de este tipo de abusos en alguna de estas realidades eclesiales en España? ¿Cómo funcionan estas iniciativas y qué efectos tienen en sus seguidores?
R. Por un lado, observo con preocupación que se ha hecho una lectura tendenciosa y deformadora de estas iniciativas de primer anuncio por parte de algunos medios de comunicación y algunos analistas, exagerando las cosas.
R. Pero no podemos cerrar los ojos a que, junto a muchas cosas buenas que traen consigo –plantear a la gente un encuentro con Dios, un cambio de vida (conversión) y un acercamiento a la realidad comunitaria de la Iglesia–, hay algunos elementos que chirrían. Y no sólo chirrían a la sociedad y cultura actual, cada vez más secularizada, sino también a los planteamientos cristianos más normales y de sentido común. El fin nunca justifica los medios. Y últimamente me están llegando consultas y quejas de personas que observan algunos rasgos que pueden denotar un cierto tipo de abuso psicológico y espiritual, en un ambiente que genera un alto control y que, a partir de las estrategias de control emocional propias de las sectas, busque un cambio radical en las personas, sin tener en cuenta la libertad de conciencia de cada uno.
R. Es en la conciencia donde uno se encuentra con Dios y toma las decisiones fundamentales en su vida. Sus monitores o acompañantes en cualquier tipo de grupo o retiro deberán ser muy respetuosos con esto… y a veces no es así. Las intenciones pueden ser muy buenas, repito. Pero no todo vale para lograr el encuentro con Dios, que es iniciativa del propio Dios, no fruto del esfuerzo y de la aplicación de unas técnicas por parte de personas o grupos. Además, ya conocemos casos de aprovechamiento de estos retiros por parte de algunos movimientos para acercarse a personas en un momento de suma vulnerabilidad y sugestionabilidad para captarlas.
R. Una de las cosas que más me preocupan es que una parte significativa de las personas que experimentan un cambio significativo en sus vidas al participar en estas iniciativas, más allá de las peculiaridades que pueda tener la experiencia de un converso, son introducidos en una vivencia de la fe cristiana un tanto extraña, donde pesa más el pensamiento mágico que un itinerario de formación de la fe e integración en la normalidad de la vida de la Iglesia, en la parroquia, en el apostolado y el compromiso en el mundo. Ese sector significativo a veces se siente parte de una élite de católicos por encima de los demás, ya que han tenido una experiencia directa que los demás no habrían tenido (algo parecido a los “cristianos renacidos” en el ámbito evangélico), y se vinculan a determinadas prácticas de piedad intimista, cultos carismáticos y revelaciones privadas (Medjugorje y Garabandal se llevan la palma) que en ocasiones los acaban apartando de una vivencia normal de las cosas básicas de los creyentes: la misa y la oración cotidiana, la lectura de la Palabra y la confesión, el ejercicio de la caridad y el compromiso con la labor evangelizadora de la Iglesia, etc.
No es posible sofocar la dimensión religiosa del ser humano, y todo esto demuestra que hay una necesidad grande
P. ¿Por qué asistimos a un auge de este tipo de iniciativas?
R. En primer lugar, porque en una sociedad postsecular como la nuestra es normal que la sed espiritual de la persona surja y resurja por doquier. No es posible sofocar la dimensión religiosa del ser humano, y todo esto demuestra que hay una necesidad grande.
R. En segundo lugar, por las propias carencias en la pastoral cotidiana de la Iglesia, que a veces –y según los lugares– ofrece pocas posibilidades para una vivencia comunitaria e integral de la fe más allá de la misa y el rosario. ¿Qué ofertas formativas, celebrativas, sociales… se plantean en nuestras parroquias? La pastoral ordinaria tiene huecos que estas iniciativas vienen a llenar (y con todo el derecho del mundo).
R. En tercer lugar, porque conectan con unas determinadas porciones de la población, con un cierto estatus y forma de ver las cosas. Están muy adaptadas a las características de la sociedad actual, muy centrada en lo emocional y en los sentimientos, como explica muy bien el documento de los obispos.
P.¿Es esta una de las razones del denominado “giro católico”?
R. Lo del giro católico me parece un diagnóstico muy superficial, y dudo mucho de que se esté dando lo que algunos están diciendo. Habrá que esperar para ver si hay algo así, si es una mera tendencia o moda… o si simplemente es la última forma de postureo. Las cosas del espíritu son muy serias, se “cuecen” en el interior de los corazones, y su exteriorización va más allá del selfi con el Santísimo.
R.Sorteamos el libro-homenaje de Mino Cerezo, el pintor de la liberación. HAZTE SOCIO/A AHORA