Cuaresma: tiempo de preparación, compromiso y protección para nuestras hermandades
En UMAS Seguros, como mutua especializada en instituciones religiosas desde 1981, entendemos profundamente la realidad de las hermandades. No se trata solo de asegurar un evento; se trata de proteger una misión
Con el inicio de la Cuaresma, la Iglesia entra en un tiempo de preparación, recogimiento y reflexión que desembocará en la Semana Santa. Para miles de cofradías y hermandades en toda España, comienza también un periodo de intensa actividad organizativa, social y pastoral.
Cuando pensamos en hermandades, inevitablemente evocamos los pasos procesionales, el sonido de las bandas y la emoción compartida en las calles. Pero la realidad de estas corporaciones va mucho más allá de unos días al año. Las cofradías son, desde sus orígenes, auténticas comunidades de fe y solidaridad, con una profunda vocación benéfico-asistencial.
Como recuerda el Consejo General de Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Sevilla, desde los siglos XII y XIII las cofradías han atendido a enfermos, viudas y personas en situación de necesidad. En épocas de escasez recogían trigo para repartirlo; atendían a presos; acompañaban a los más vulnerables. Hoy esa misión continúa bajo nuevas formas: bancos de alimentos, apoyo a personas sin hogar, acompañamiento a mayores, programas de becas o ayuda a familias en crisis.
Las hermandades son tejido social. Son comunidad. Son presencia constante en barrios y pueblos durante todo el año.
El milagro organizativo de la Semana Santa
La Semana Santa es una de las mayores manifestaciones religiosas, culturales y sociales de España. Pero también es un evento de enorme complejidad organizativa.
Pasos de varias toneladas, centenares de costaleros y nazarenos, bandas de música, miles de espectadores, patrimonio artístico de valor incalculable y recorridos urbanos exigentes. Todo ello exige planificación, responsabilidad y previsión.
Más allá de la incertidumbre meteorológica, existen riesgos reales:
- Accidentes de costaleros y portadores.
- Reclamaciones por responsabilidad civil ante daños a terceros.
- Incidentes derivados de aglomeraciones o caída de elementos decorativos.
- Daños a vehículos o edificios históricos.
- Incendios por velas o cirios.
- Cancelaciones por lluvia o viento.
- Deterioro del patrimonio artístico.
Las condiciones climáticas se han convertido en un factor de creciente incertidumbre en los últimos años. La planificación económica de una procesión implica inversiones relevantes en flores, música, logística y organización, por lo que cualquier suspensión supone un impacto importante para la hermandad.
Para que la fe pueda expresarse con tranquilidad, es imprescindible una adecuada gestión preventiva de los riesgos que sí pueden ser asegurados y planificados
La especialización aseguradora al servicio de la tradición
En UMAS Seguros, como mutua especializada en instituciones religiosas desde 1981, entendemos profundamente la realidad de las hermandades. No se trata solo de asegurar un evento; se trata de proteger una misión.
Las hermandades cuentan con soluciones específicas que incluyen:
- Seguro de accidentes para costaleros y portadores, garantizando asistencia médica y cobertura ante secuelas graves.
- Responsabilidad civil general, que protege frente a reclamaciones de terceros durante procesiones y actividades.
- Protección del patrimonio artístico y religioso, tanto en traslado como en custodia.
- Coberturas complementarias para casas de hermandad, actividades formativas, conciertos o acciones sociales.
Una correcta planificación aseguradora permite que las juntas de gobierno puedan centrarse en lo esencial: la devoción, la organización y la acción social, minimizando la exposición a riesgos personales, patrimoniales y de responsabilidad.
Cuidar lo que cuida a los demás
Las cofradías sostienen redes de ayuda comunitaria durante todo el año. Acompañan, reparten, escuchan, educan. Son espacios donde la fe se convierte en servicio.
Protegerlas significa proteger su labor social.
En cada levantá, en cada ensayo, en cada recogida de alimentos o visita a un hospital, hay una vocación de entrega que merece respaldo y seguridad.
Desde UMAS, nos sentimos parte de esa misión. Nuestra labor es discreta, pero esencial: ofrecer estabilidad para que la tradición, la fe y la solidaridad sigan vivas generación tras generación.
Porque detrás de cada procesión hay historia. Y detrás de cada historia, debe haber protección.